4. ACTIVIDADES

Comenzamos las actividades con un ejercicio de identificación: ¿qué indicadores existen para comprobar, al menos de un modo externo, que una persona da señales, muestras, incluso probabilidades, de que un valor ha entrado en su vida y funciona como tal?

– Seguimos después con un análisis y discusión de las 10 principales estrategias que suelen darse para educar en valores, manteniendo la filosofía de las 7 pistas de las que dimos una información que estudiamos en primer lugar.

– Finalmente, en una tercera actividad, abordamos un sistema de medida para comprobar en qué grado hemos alcanzado un valor y a qué nivel hemos llegado. No basta, por tanto, el que estemos ciertos de que se trata de un valor, ya que cumple con el test de las 7 pistas. Ni basta tampoco el que hayamos utilizado debidamente alguna de las 10 estrategias explicadas. Es necesario ir más allá: ¿qué grado ha alcanzado ese valor en esa persona concreta? No es fácil la respuesta, pero es un buen intento.

TÉCNICA: INFORMACIÓN

Las 7 pistas para identificar un valor

Con frecuencia se confunden un deseo, una ilusión, una práctica, un comportamiento determinado como un valor. Podrá serlo, o no. Para eso, hace ya tiempo, Raths & Simon (1966) iniciaron el estudio de pistas o identificadores que pueden servir de señal para analizar si se trata de un valor o no. A sus 7 pistas se añadieron algunas nuevas como la de connotación social del valor, su dimensión participativa y otras; pero sigue manteniéndose como operativo el esquema inicial.

PISTA N.º 1: ELECCIÓN LIBRE

Para un niño pequeño, por ejemplo, los mandatos y exigencias que para los padres son auténticos valores, no suelen recibir tal nombre, hasta que él los vaya percibiendo y aceptando libremente.

PISTA N.º 2: ALTERNATIVAS

Si eres libre es que has escogido. Y, si escoges, es que has tenido alternativas. Saber, en fin, lo que se toma y lo que se deja. Si esto se da, al menos en un buen grado, aparece más claro que se trata de un valor.

PISTA N.º 3: CONSECUENCIAS

Vivir las consecuencias es como una prueba de fuego para ver si de verdad se trata de un valor o no. El valor es firme, agarra fuertemente, no se va con facilidad: sufre el viento, el calor y el frío.

PISTA N.º 4: PLACER

La presencia del valor deseado lo ilumina todo. Cubre necesidades vitales, fisiológicas, de estima, de pertenencia, de afecto. El cuerpo entero se alegra de ello, lo cual no está reñido desde luego con horas duras.

PISTA N.º 5: PUBLICIDAD

La alegría de obtener y desarrollar un valor elegido, seleccionado, conquistado, amado, no se puede aguantaren secreto: ¡Se te va a notar! Lo vas a decir por calles y plazas y los que te rodean se van a enterar.

PISTA N.º 6: ACCIÓN

El valor elegido no se queda quieto. No dice «yo haría», «yo hubiera hecho». El valor es dinámico, se mueve, actúa. Los filósofos piensan, los psicólogos escudriñan, los valores son esencialmente ejecutivos.

PISTA N.º 7: REPETICIÓN

El que ama algo, vuelve. La repetición es un signo constante. No, por supuesto, la monotonía rutinaria. El valor se entrena, se perfecciona, adquiere cada tiempo nuevos matices, no se estanca.

TÉCNICA: DISCUSIÓN DIRIGIDA

Estrategias para la pedagogía de valores

Hemos elegido 10 formas de entender prácticamente la pedagogía de los valores. E insistimos en la palabra «prácticamente» para indicar qué hicieron los educadores -padres, profesores, por ejemplo-para que sus hijos o alumnos hayan logrado de verdad una serie de valores que, sin duda tienen. En la práctica, ¿qué hacemos?: ¿moralizamos?, ¿intentamos lograr hábitos?, ¿tecnificamos, utilizando programas muy estructurados?,¿o de todo un poco? Vamos a analizar con algún detalle cada una de estas 10 estrategias (E).

E.1 Habituación

«¡Que se habitúe! Luego, de mayor, al menos le quedará eso».

La idea está en que, a veces, de mayores, no nos atrevemos a hacer cosas que nos gustaría hacer porque no tenemos hábito de ello: Sentimos, por ejemplo, miedo al ridículo si queremos ahora hacer gimnasia o inscribirnos en un grupo, donde se exija algo que, por falta de costumbre, nos va a costar mucho.

-La habituación -se afirma por sus partidarios- es algo ineludible para adquirir hábitos automáticos y una forma importante y casi imprescindible de adquirir y desarrollar Valores. Es una forma, a su juicio, de necesario entrenamiento para saber andar por la vida.

– OPINIÓN: ¿Es válida esta estrategia? ¿Hasta qué punto funciona o no? Ventajas / desventajas. Una discusión dirigida ayuda al análisis de cada una de las 10 estrategias.

E.2 Moralización

Suele afirmarse por los defensores de esta estrategia que los niños, de pequeños al menos, no suelen tener criterio. El bien y el mal se aprende fundamentalmente de los mayores. Antes de que nadie lo malee, es necesario darle base moral sólida, formarle la conciencia, inculcarle el sentido del deber, corregir lo defectuoso y dejar bien claro dónde está la virtud y el bien hacer.

La diferencia con la habituación está -según esta idea- en que, con la moralización, se ata la conciencia de la gente: uno siente la práctica de un valor determinado como un deber a cumplir; no logra quedar tranquilo si no lo hace y le resulta difícil actuar en contra.

– OPINIÓN: ¿Funciona esta estrategia? ¿Es fácil / difícil de aplicarla? Ventajas / desventajas.

E.3 Animación

Se da por supuesto en esta opinión que los valores son algo que resulta difícil de conseguir y se conquistan a base de fuerza de voluntad.

Hace falta, pues -según se afirma-, una gran dosis de animación. Es necesario el premio, el estímulo, la atención y la alabanza frecuente. La vida es dura y sólo a base de coraje se logra la cima de los fuertes. Todos necesitamos un empujón y muchas cosas se han dejado de hacer porque faltó, en el momento exacto, un líder adecuado. El niño que vive en un grupo animoso tiene un gran camino recorrido para lograr sus propios valores.

– OPINIÓN: Análisis de la estrategia: eficacia / ineficacia, riesgos / ventajas.

E. 4 Dejación

El mundo de los valores, insisten sus patrocinadores, pertenece al campo íntimo de las libertades básicas de cada persona. Andar por fuera con tanta habituación, moralización y animación puede resultar, incluso, perjudicial. Es necesario «dejar» a la persona verdaderamente libre: no sea que, con tanta inculcación de valores, nos encontremos con que ha escogido lo que otros le pusieron delante y no tanto lo que él, de por sí, hubiera escogido.

Dejar hacer, dejar pasar, esperar a que cada uno se vaya autodeterminando, es la mejor forma de no precipitarse y lograr que el niño tenga que enfrentarse a la vida con sus propias defensas, sin crearle tantas dependencias de los demás.

– OPINIÓN: ¿Es esto correcto? Razones a favor y en contra.

E.5 Introspección

La forma de este tipo de educación de valores sería ayudar a la persona a que ella misma intente observarse por dentro, ver sus propias posibilidades, autoclarificarse. Para ello se usan a veces técnicas no directivas, reflejando como-en-un-espejo lo que otro dice y siente, y ayudándole a conocer lo que lleva dentro: sus deseos, sus intenciones, su angustia. Sólo así -dicen- seríamos capaces de ayudar a la persona tal cual es, y no tomaríamos decisiones sobre su propia forma de ser y su futuro. La introspección propia ayuda a autoconocerse, base de toda elección consciente de valores.

– OPINIÓN: ¿Funciona esto? ¿Es fácil aplicarlo? ¿Vale / no vale esta estrategia?

E.6 Imitación

Es la técnica de «modelos», a los que se trata de imitar. En realidad -se afirma- casi todo el mundo tiene modelos a los que sigue. Lo que se intenta es buscar aquellos modelos adecuados que, de algún modo, intuimos puedan irle bien: las «buenas compañías», «fíjate en tal persona», «apúntate a ese grupo», «escoge bien los amigos» o «mira cómo tu hermana o hermano, etc.».

La imitación resulta, pues -según esta opinión- un modo indirecto de influencia que, sin forzar demasiado, trata de ofrecer al sujeto una serie de opciones, más o menos cercanas, para que, quizá por inmersión y ambiente, uno se decida a seguir los pasos de modelos actuales o históricos.

– OPINIÓN: ¿Existen modelos? ¿Funciona su imagen en la gente? ¿Vale / no vale?

E.7 Experimentación

«Sólo se aprende lo que se hace»: de manera que, poner al sujeto en acción, ayudándole a reflexionar sobre ello, es el único o casi más importante modo de andar con realismo en el terreno de los valores.

Experimentar es la única manera de saber si los valores son reales o se trata, más bien, de ese género utópico que se queda en deseos y buenas intenciones. No se trata de abandonar al sujeto y que él haga lo que quiera, sino de acompañarle en su experiencia, facilitarle medios y recursos, que él de por sí no puede alcanzar, e ir evaluando con él mismo los resultados.

– OPINIÓN: ¿Qué opinas tú de esta estrategia?: ¿posibilidad, eficacia, frecuencia?

E.8 Información

Por supuesto, dicen sus protagonistas, todas las formas anteriores llevan consigo algo o mucho de información; pero aquí se habla de Información en mayúsculas: «Informa bien de qué valores existen hoy día, qué hace falta para conseguirlos, ventajas y desventajas de cada uno%u2026 y habrás logrado que las decisiones del alumno sean correctas».

A veces, tal estilo te convierte en «académico» o en una asignatura preferentemente de ámbito cognitivo: definición de «honradez», divisiones, faltas y errores contra este valor, aciertos y perfección posible que pueda alcanzarse hasta en el grado heroico. Con eso, se dice, la virtud y el valor puede ser alcanzado.

– OPINIÓN: ¿Es válida esta estrategia? ¿Hasta qué punto funciona o no?

E.9 Tecnificación

Programa los valores técnicamente: Objetivos – Motivación – Actividades – Recursos técnicos – Evaluación, y lograrás que los valores funcionen.

A veces, las técnicas de clarificación de valores son usadas para eso: para hacer una programación técnicamente acorde con los módulos más adelantados de la programación didáctica. Dividir los objetivos generales en específicos, éstos en operativos y éstos en ítems claros, comprobables en condiciones concretas y bajo criterios de evaluación previamente establecidos.

Esta forma -afirman- es el método adecuado hoy en día si queremos liberarnos de afirmaciones generales sobre teorías de valores, que jamás pueden ser evaluadas. La tecnificación es garantía de eficacia.

– OPINIÓN: Tu opinión sobre este modo de actuar para conseguir una educación de valores.

E.10 Confrontación

Finalmente – afirman otros – la mejor manera de educar en valores es colocar a las personas en situaciones límite o, al menos, difíciles, con tal de que haya ciertas garantías de que es capaz y quiere superarlas.

Su confrontación con la realidad dura sería no sólo el mejor estímulo sino también un excelente caldo de cultivo para este resurgir de los Valores. Nada hay, por ejemplo, como enfrentar a un tímido con una situación en que tenga que actuar ante el grupo, o colocar a una persona, que vivió siempre cómodamente, ante un puesto de trabajo que le obligue a saber de verdad qué es eso de vivir de un sueldo escaso. Claro que muchos quizás sucumban; pero los que quieren adquirir valores -que es lo que en realidad se busca- sabrán salir victoriosos.

– OPINIÓN: Un análisis de esta técnica nos llevará también a una valoración comparativa de cada una de las demás, para las que puede servir también, o no, de complemento.

C) TÉCNICA: ENCUESTA

Grado y medida de los valores

Suele decirse, variando un poco el refrán original, que <Obras son valores y no buenas razones>. El mismo refranero abunda en sentencias similares: <Obrar mucho, y hablar poco: que lo demás es de loco>. O esta otra: <Obras y palabras, lo uno es mucho y lo otro es nada>. Y todavía insiste, con ligera variante: <Obras hacen linajes, no nombres ni trajes>. Y por si no queda claro: <Obras vea yo, palabras no>. Y para aquellos que van sólo de fieles: <Obras caritativas, esas son mis misas>.

Todo ello nos lleva a que no se quede en palabras todo cuanto hicimos. Y todavía más, que genere actitudes de fondo: que nos llegue al corazón y no haga de nosotros solamente unos ciudadanos racionales, que conocen las normas, las leyes, los decretos, la singladura técnica de los semáforos o para qué están allí los pasos de cebra como un código intermitente de ahora yo y después tú, y cada uno a lo suyo.

– Dijo la razón al corazón -escribe Antonio Machado en sus Parábolas– <Dice la razón: Tú mientes. Y contesta el corazón: Quien mientes eres tú, razón, que dices lo no sientes>

Eso: sentir los valores no es lo mismo que razonar sobre los valores, lo cual tampoco estaría mal, pero se queda corto. No es lo mismo que hablar de los valores, lo cual ya está en boca de voceros parlanchines por todas partes. Obras son valores, que es buen título para demostrar en vacaciones qué nivel de valores ciudadanos somos capaces de poner en práctica.

Por eso hemos elegido la conocida taxonomía de Krathwol para medir actitudes y grado de logro en objetivos del orden emocional y afectivo. La exigencia que nos ponemos es ayudar a los alumnos a que describan señales externas, frases/ palabras/hechos/ gestos que sirvan de indicadores para entender qué suele hacer y decir la persona que ha logrado ya un determinado nivel en el desarrollo personal de un valor.

Por supuesto, y hay que advertirlo con toda claridad, que la existencia de valores en una persona no está supeditada a esta evidencia externa. Pueden existir personas cuyos valores no se evidencian tan fácilmente a través de comportamientos externos. Y al revés: a veces se dan comportamientos externos que por protocolo, obligación, o incluso disimulo, parece que indican la existencia de un valor y resulta falso. Efectivamente, una vez libre de un compromiso o regla externa, la conducta de esa persona se muestra lejana del valor disimulado tal vez bajo presión o rutina obligatoria.

Pero es útil describir acciones externas: al menos, uno sabe si son libres o no, si evidencian la existencia de un valor personal, o no; si trata de engañar a los demás, o no. Si cumple de verdad la adaptación hecha del refrán clásico, o no: <Obras son valores y no buena razones>

– Valor elegido: uno de los 10 estudiados: no violencia, tolerancia, derechos humanos, conocimiento científico, solidaridad, igualdad, salud, información, medio ambiente. Lo sometemos a este test taxonómico, siguiendo las pautas indicadas a continuación:

1. RECEPTIVIDAD

En este primer grado se trata de buscar acciones externas, señales, palabras, hechos, gestos de que aceptas algo que te viene de fuera, pero no de tu iniciativa interior.

1.1 Conciencia: Darse cuenta de algo referente a ese valor, das muestra, con tus palabras, con tus hechos, con tu aproximación corporal de que te has enterado y tal vez lo perciben los demás.

1.2 Afán receptor: Te gusta que te hablen de ello, te acercas a un grupo que está haciendo algo que se refiere a ese valor, pones el oído, te fijas.

1.3 Atención controlada: Entre muchas cosas que otros están haciendo, tú no solo te fijas sino que seleccionas las que se refieren más específicamente a ese valor.

2. RESPUESTA

Estamos ya en un segundo grado que indica un paso más hacia la adquisición y práctica de un valor. En la fase de receptividad anterior, la persona se muestra abierta a que le ofrezcan algo. En esta segunda fase, está deseando que le ofrezcan algo que tiene relación con ese valor concreto.

2.1 Conformidad: Si te lo ofrecen, enseguida te pones de acuerdo. Busca señales externas, hechos, palabras, gestos que indican esa conformidad. ¿Qué es lo que haces? No basta decir lo que piensas, que es sólo algo interior.

2.2 Deseo de responder: Lo estabas deseando: ¿qué dices, qué haces cuando te lo ofrecen. Describes reacciones externas de lo que hace la persona en esa situación: ¿lo dice, lo comenta?

2.3 Satisfacción: ¿Muestras alegría de algo que te ofrecieron desde fuera? ¿Cómo lo muestra: qué hace, qué dice? Cuenta una pequeña historia de alguien que ha tenido esa alegría, y que se manifieste con hechos o indicadores externos visibles, medibles de algún modo.

3. VALORACIÓN

Comienza ahora una fase clave. Ya no vienen las cosas de fuera como pasaba en el primer paso de receptividad. Ni queda uno esperando a que le ofrezcan algo relacionado con ese valor. Tú mismo te das cuenta de que ese valor es algo importante para ti y lo vas aceptando poco a poco como tal.

3.1 Concepto: Es una fase interior, desde luego; pero te das cuenta de que eso está siendo ya un valor para ti y la gente incluso te lo dice: te gusta esto, lo notamos en esto y lo otro y tú de das cuenta: ¿qué me pasa que no puedo prescindir de ello? ¿Qué datos externos, hechos, palabras, acciones, gestos que puedan indicarlo?

3.2 Preferencia: Entre otras acciones y posibilidades que te gustan, eliges algo que tiene que ver con ese valor preferido, aunque te cueste un poco dejar lo demás, que también era de tu agrado. Cuenta algunos ejemplos reales y significativos de compromiso con ese valor.

3.3 Compromiso: Sientes que no puedes faltar a reuniones, citas, promesas que has hecho, programa que te has trazado. Es ya una señal bastante evidente de que eso es un a valor para ti, por supuesto si lo haces libremente, dejando otras alternativas, sientes gusto por hacerlo, lo dices así a los demás dándole publicidad, te pones en acción, lo repites y perfeccionas cada vez mejor. Describe situaciones y datos externos con estas pistas o señales.

4. ORGANIZACIÓN

4.1 Temporalización: Un señal externa es el tiempo que dedicas a ese valor, tanto pensando en ello como llevándolo a efecto, estudiando para mejorarlo, trabajando, anotándote en un grupo que tal vez te roba tiempo.

4.2 Organización: Haces una excursión, se montan unas jornadas que tienen que ver con tu valor preferido, organizas tus tiempos, pero no te lo pierdes.

5. CARACTERIZACIÓN

5.1 Actitud básica: La gente empieza a decir cuales son tus preferencias y cualidades que te interesan de verdad. Enseguida cuando hace falta alguien para cualquier cosa referente a ese valor, te eligen, te invitan, confían en ti, te regalan lo que te gusta, te facilitan en lo posible los medios para que alcances lo que es tu ilusión

5.2 Caracterización: Te ponen un nombre, incluso un apodo cariñoso, Saben muy bien quién es en clase la persona tolerante, la no violenta, la que respeta los derechos de los demás, la que lucha por su salud, la que va para informativos, la que está implicada con el medio ambiente: lo de menos es el nombre, pero saben de qué va: todo un carácter, casi un profesional de ese valor.

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