SARA CARREIRA

Justo un mes después de iniciarse el tercer curso de la pandemia, las medidas de prevención en la escuela no cuentan con el total apoyo de las familias. Estas no entienden los diferentes ritmos de apertura de la sociedad y los colegios, y exigen de las administraciones agilidad para trasladar algunas de las pautas de la nueva normalidad a los recintos escolares. Ahora mismo, en los centros gallegos los niños están todo el día con mascarilla (también los menores de 6 años, sobre todo en los colegios públicos), nadie se quita el cubrebocas ni en el recreo ni para hacer deporte, en muchos centros no pueden entrar los padres ni siquiera con los estudiantes de infantil, no hay apenas reuniones presenciales, y a veces tampoco tutorías en persona con las familias.

Fernando Lacaci, presidente de Anpas Galegas, enarbola esa bandera de la nueva normalidad «sempre dende o respecto ás autoridades sanitarias». Para este padre «é antieducativo dicirlles aos rapaces que hai dúas formas de convivir, dentro e fóra do centro, e que dentro da escola todo é máis ríxido». Lamenta que no haya tutorías presenciales en gran parte de los centros, que no se haga deporte sin mascarilla cuando sí van al fútbol sin ella o que lejos del colegio la distancia de 1,2 metros desaparece de sus precauciones. «A prudencia extrema —resume Lacaci— pode ser aceptable se afecta a todos no mesmo contexto social, pero resulta ridícula se é tan limitada». Rogelio Carballo, presidente de Confapa (Ceapa en Galicia) tiene la misma opinión, y recuerda que el curso pasado ya se sabía que el virus apenas tenía incidencia en los niños, pero las medidas se tomaban sobre todo para que protegiesen a su entorno, es decir, padres, abuelos y profesores. Pero ahora toda la población adulta está vacunada y no tiene sentido que los niños se mantengan al margen de la liberalización de medidas. En cuanto a las mascarillas en menores de 6 años, Carballo repite la misma filosofía: «Si el curso pasado solo eran aconsejables, en este no tienen sentido».

María Jose Mansilla, de Fecapa (familias de centros concertados de la zona de Santiago-Barbanza) también cree que es hora de ir dando pasos hacia la normalización porque «todas las familias están deseando que sus hijos vayan sin mascarilla al colegio». Sin embargo, «el miedo al covid todavía está ahí. Ese momento [quitarse la mascarilla] va a llegar y de alguna manera hay que ir dando pasos, y en vez de ir directamente a quitarse la mascarilla antes habría que eliminar las otras restricciones».

Los profesores se muestran algo más cautos, aunque sindicatos como ANPE reconocen que «progresivamente e con moita cautela hai que volver á normalidade», tal y como explica Julio Díaz, su presidente, quien pide esa apertura también para las instituciones, ya que «acudir á inspección é hoxe unha odisea, o mesmo que tratar coa Administración». Ahí incide Suso Bermello,de CIG-Ensino: «A Administración é un búnker». Aboga por flexibilizar las medidas: «Un claustro con 25 profesores non debería ter que reunirse telematicamente (…) e nun colexio rural con 60 alumnos en todo o centro non ten sentido zonificar os patios».

Francisco Lires, presidente de Fegadicep, la federación gallega que acoge a los directores de centros públicos, es algo más reticente a la apertura: «Tenemos que recordar que los menores de doce años no están vacunados». Entiende que sería «precipitado» tomar en octubre una decisión así, y explica que ya han vuelto los catarros, algo que no se vio el año pasado, lo que demuestra que el contacto en el exterior supone contagios de virus. En cuanto a la mascarilla para los menores de seis años, Lires apunta a que los niños aceptan la medida con mucha disciplina, y reconoce que los profesores son más flexibles con los de tres años, que tienen más problemas.

También se apunta a la prudencia Manuel Sampedro, pediatra en Ourense y presidente del comité organizador del congreso de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y de Atención Primaria el pasado septiembre. Recalca que «los pediatras no solemos posicionarnos porque esta es una situación nueva y no queremos aventurar lo que va a pasar». En su caso personal, es partidario de la prudencia: «Creo que es la mejor opción, porque nos costaría mucho volver atrás. Si quitamos la mascarilla en clase y después la mandamos poner, sería difícil de entender», porque «todos estamos muy cansados». Otra cosa es que sí asume que «no dentro de mucho tiempo habrá que convivir con el virus, volver a la normalidad». Y reconoce que ya han vuelto los catarros: «Lo vemos en las consultas de primaria, porque el año pasado no había ni bronquiolitis ni gastroenteritis ni catarros». En cuanto al covid,apunta que es en el grupo de menores de 12 años donde se dan más casos, aunque estos son «prácticamente asintomáticos o como mucho cursan con un cuadro catarral vírico».

Hasta las redes sociales se han movilizado. Con la etiqueta #UnidosPorLaInfancia, un grupo de madres instagramers piden que se permita a los niños volver a la normalidad lo antes posible, y critican por desproporcionadas las medidas que se toman en los colegios.

En la comunidad solo hay positivos en 62 centros, y son 1.398 los que están libres de virus

La incidencia del virus en Galicia está en mínimos, con menos de 20 casos por cada 100.000 habitantes, que supone estabilizarse en la nueva normalidad, es decir, convivir con el virus.

En la franja de edad del colegio de infantil y primaria las tasas de casos positivos son más altas, pero la mayoría son asintomáticos o presentan cuadros muy leves. Y tampoco es que haya demasiados casos —cuando se detecta un brote hay test masivos y aumenta el número de positivos—. Según los datos facilitados por Educación, el pasado viernes había casos en 62 centros de la comunidad, lo que significa que 1.398 estaban libres de covid. Es decir, el viernes se habían detectado casos en el 4?% de los centros educativos y para eso, el 3?% tenía un único positivo; el 0,3 tenía dos y algo más, el 0,6?% (menos de diez centros educativos) tenía entre 3 y 9 casos.

¿Cómo está el uso de la mascarilla en colegios de España y de Europa?

En España los alumnos del segundo ciclo de educación infantil no tienen que llevar mascarilla a clase obligatoriamente, aunque se recomienda hacerlo. Así están uno a uno:

INFANTIL

En Galicia no es obligatoria. Casi todos los colegios públicos gallegos exigen a sus alumnos de 3 a 5 años que lleven mascarilla en todo momento, pero entre los privados hay de todo. Cada institución es libre para decidir, aunque se recomienda su uso.

Madrid. En la comunidad los niños de infantil no llevan mascarilla en clase.

Italia. Los menores de 6 años no tienen que llevar mascarilla en clase. Para atajar cualquier brote optan por test masivos.

PRIMARIA

Cataluña. Los alumnos no tendrán que llevar mascarilla en el recreo siempre que estén con su grupo de clase.

Francia. El país vecino ha decidido permitir a los alumnos de primaria asistir sin mascarilla a clase siempre que en su departamento haya una tasa inferior a 50 casos por cada 100.000 habitantes (Galicia está en 20). En la primera semana de aplicación, esta norma se pudo seguir en 47 de los 100 departamentos que hay en el país. Los profesores sí la tienen que llevar.

Alemania. El presidente de la Asociación Federal de Pediatras, no recomienda usar mascarilla en clase porque «el contacto visual y la comunicación entre estudiantes y profesores se vería perturbado». Y varios estados le han hecho caso: Baviera, Berlín ciudad y Sarre eliminaron este mes las mascarillas en los alumnos de primaria; y Baden-Wurttemberg y Renania del Norte-Westfalia seguramente eliminarán su obligación tras las vacaciones de otoño, en las próximas semanas.

Países Bajos. El Gobierno no obliga a los menores de 12 años a usar mascarilla en clase ni a mantener la distancia de seguridad.

Eslovaquia. El país ha optado por una medida mixta: hasta 4.º de primaria no hay que llevar mascarilla en el aula pero sí en espacios como vestuarios.

ESO

País Vasco. Desde esta semana, los alumnos vascos de ESO podrán estar en los patios sin mascarilla siempre que respeten la distancia de 1,5 metros; lo mismo ocurrirá con la clase de Educación Física en el exterior.

NORMAS GENERALES

Madrid. Esta comunidad permite no usar mascarilla en clase de Educación Física tanto en primaria como en secundaria, siempre que esta se desarrolle al aire libre y manteniendo las distancias de seguridad (de 1,5 metros). En cambio en el recreo sí es obligatoria la máscara, porque no hay garantías de que se respete la distancia de seguridad.

Aragón, Extremadura y Murcia. No es obligatoria en el recreo o cuando se realice la asignatura de Educación Física al aire libre o cuando se juegue en el exterior antes o después de clase.

Reino Unido. Los alumnos no llevan máscara a clase, ni tampoco sus profesores desde el inicio de curso. En los pasillos y zonas comunes los mayores de 12 años sí deben ponérselas.

República Checa. En las aulas no hay que ponerse mascarilla (sí en lugares de reunión en las propias escuelas si son cerrados).

En cuanto a aligerar las medidas de prevención, desde la Consellería de Educación se descarta tomar o proponer ninguna medida hasta que así lo decidan los expertos en salud.

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