3. ACTIVIDADES

3.0. Pautas generales

En estas actividades sugerimos algunas maneras de obtener listas de topónimos manejables en una o dos sesiones lectivas. Como el punto de partida es muy abierto, habrá que prescindir de algunos, que ya a primera vista nos parecerán poco transparentes, y después ir graduando la dificultad. Seguimos estos pasos:

a) Elaboramos la lista en bruto.

b) Eliminamos los nombres que claramente percibimos como muy antiguos y difíciles de identificar.

c) Los que quedan los dividimos entre los que podemos rastrear con alguna ayuda y los que resultan evidentes.

c.1) Los últimos los clasificamos y explicamos qué significan.

c.2) Los rastreables los investigamos con ayuda de un diccionario de topónimos, con ayuda del Diccionario de la Academia o a través de los recursos que ofrece Internet.

d) El profesor puede investigar el significado de los más arcanos y explicarlos.

 

3.1. A partir de un mapa

Buscamos en un mapa los topónimos más cercanos al lugar donde vivimos o a otro que nos parezca interesante. Cuanto menor sea la escala del mapa, más topónimos interesantes encontraremos. Aquí hemos recurrido a una escala grande, centrada en el eje Quiroga-Valdeorras, para recoger no pocos topónimos, incluidos ríos y otros accidentes:

-Quiroga

-Ribas de Sil

-San Esteban (encoro)

-Sequeiros (encoro)

-Castro Caldelas

-Piñeira

-Sas de Penelas

-San Xoán de Río

-Val do Río Navea

-A Pobra de Trives

-A Encomenda

-Manzaneda

-Langullo

-Bibei (río)

-Larouco

-O Bolo

-Prada (encoro)

-Petín

-A Rúa

-Valdeorras (A Rúa de)

-Vilamartín de Valdeorras

-San Martiño (encoro)

-O Barco

-Rubiá

-Viloira

-Éntoma

Como vemos, un mapa proporciona una lista rica a partir de la cual proceder, empezando por descartar los topónimos más difíciles de investigar que probablemente sean de origen prerromano. Salvo que despierten suficiente interés como para proseguir la investigación, en cuyo caso buscaremos en bibliografía especializada y no será difícil encontrar el origen de algunos casos, que tienen que ver con accidentes geográficos: Quiroga viene de la raíz car-, que significa <piedra>; Langullo tiene que ver con <lecho del río>; Larouco es celta y significa <llanura> y Bibei, que viene también de la prerromana ibex, se relaciona con la cabra montés. Quizá no sea tan fácil atribuir un significado a Viloria, Petín o Éntoma. No importa: para completar la actividad con aprovechamiento no hace falta dedicarles atención, pues en general no van a aportar nada que no hayamos obtenido ya con los demás. Lo importante es ir a lo fácil.

Y lo más evidente en esta lista son varios antroponímicos, como Vilamartín, la mayoría hagiográficos: San Esteban, San Xoán de Río, San Martiño.

También lo son de origen más reciente, tanto los orónimos Val (valle) do Río Navea, Valdeorras (valle, por un lado; ¿pero nadie preguntó qué son las orras?: pues los hórreos, claro) y Prada (conjunto de prados: la -a se explica como desinencia del neutro plural en latín) como los descriptivos Ribas (riberas) de Sil, Sas de Penelas (piedras o penas pequeñas; el elemento Sas del compuesto es de más difícil explicación) y O Bolo (una pequeña elevación del terreno redondeada). Rubiá tiene que ver con rubeum (en latín, rojizo): es fácil relacionar el color rubio en gallego con la tonalidad de la tierra. La abundancia de pinos explica el significado de Piñeira y el de Manzaneda ¿hay que decirlo?

La actividad humana dio lugar al nombre de Sequeiros, construcciones muy abundantes en la zona para que sequen las castañas, un alimento básico hasta la importación de la patata. Dentro de este tipo de topónimos, la lista contiene unos cuantos relacionados con el tipo de asentamiento: A Pobra de Trives (además del evidente significado de Pobra, en este compuesto Trives parece que tiene que ver con el latín trivium, quizá por estar la puebla encomendada a tres advocaciones: santa María, san Lorenzo y san Mamed) o Castro Caldelas (un castro es una fortaleza situada en lugar elevado; caldela es el nombre de la flor del castaño, quizá el árbol más abundante de la comarca, sin duda el más importante en su cultura); y con la actividad política; A Encomenda es innecesario explicarlo.

Quedan O Barco, A Rúa. Cuidado con estos dos topónimos, porque obviamente son falsos amigos. Ni el primero tiene que ver con embarcaciones ni el segundo con calles. Barco es voz prerromana que significa valle y Rúa en latín es camino.

 

3.2. A partir de una lista de apellidos

Hemos mencionado antes que algunos topónimos son antroponímicos, es decir, que tienen su origen en el nombre de una persona. Pero también es sabido que muchos apellidos, diríamos que la mayoría, proceden de topónimos. Además, siempre resulta interesante saber dónde está el origen de algunos apellidos.

Así pues, podemos empezar por la lista de clase o por alguna lista de apellidos (prescindamos de los nombres de pila) para esta actividad. Aquí hemos acudido al Diario Oficial de Galicia (7 de noviembre del 2012, página 41729) y nos contentamos con el primer apartado, el de los diputados del PP por A Coruña en el Parlamento gallego, que ya proporciona material suficiente para comenzar.

Mato Otero

Quintana Carballo

-*Puy Fraga

-Tellado Filgueira

Prado del Río

-Arias Veira

Do Campo Piñeiro

-*Freire Abeijón

-*Faraldo Botana

-*Pérez *López

-*Núñez Centeno

Prado *Patiño

Fariñas *Sobrino

En esta lista, primero hemos puesto un asterisco delante de los que no nos interesan, por tratarse de apellidos que claramente carecen de relación con nombres de lugar. Así, descartamos los patronímicos acabados en -ez y los que indican la condición de la persona, como Freire (relacionado con fraile), Patiño (torpe) o Sobrino. También excluimos los que por tener su origen en otra lengua distinta del español o el gallego, como Puy (catalán) y Faraldo (italiano), nos interesan menos.

Hay algunos apellidos difíciles de relacionar con topónimos, como Tellado, Arias y Botana, que hemos dejado sin marcar. Para desarrollar la actividad con suficiente aprovechamiento no hace falta -incluso es mejor no hacerlo- dedicarles atención.

Están subrayados los apellidos que con toda evidencia resultan fáciles de relacionar con topónimos. De algunos de estos sabremos, sin consultar nada, que son topónimos, como Carballo, que tiene su origen en la presencia de este árbol o quizá en la abundancia de matorrales (pues carballo proviene de la raíz prerromana carba-, que tiene este significado); o como Filgueira (cerca de Malpica), se refiere a la abundancia de helechos. En otros casos habrá que investigar un poco: con la ayuda de Google Maps podemos situar lugares como Aldea Mato (cerca de Santiago, que también recibe su nombre de la abundancia de matorrales) y Piñeiro (lugar próximo a Oza dos Ríos, relacionado con la presencia de este árbol).

Hay en la lista varios topónimos descriptivos muy evidentes, aunque quizá no se nos venga a la cabeza inmediatamente ningún lugar conocido. Investigando un poco, con ayuda de Google Maps, encontramos Otero en Zamora (también hubiera valido Outeiro de Rei, obviamente), Fraga en Huesca (procede de la voz latina que significa lugar peñascoso y agreste). Con ayuda del Nomenclátor del Instituto Nacional de Estadística (INE), localizamos varios Prado (en Dumbría o en Muxía) e innumerables Prados (podrían valer para nuestro ejercicio), un O Campo en Abadín (para no ir muy lejos) y un Río en Coristanco. También con ayuda del INE localizamos el topónimo compuesto Veira do Río (en Crecente), pero también podría darse por válido un Beira que hay en Carral (A Coruña), pues las confusiones y alternancias ente b y v en las castellanizaciones y galleguizaciones de todo tipo de palabras son muy frecuentes. Su significado tiene que ver también con la situación a la orilla de algún curso fluvial.

Quintana (Álava) tiene que ver con un tributo consistente en el pago de la quinta parte de los frutos y Abeijón (en A Coruña se localiza un lugar llamado Abeixón) está relacionado con la abundancia de abejas). Con ayuda del Nomenclátor de la Xunta encontramos Fariñas en Santa Comba (A Coruña). Y otra vez tuvimos que recurrir al Nomenclátor del INE para hallar Otero de los Centenos (el topónimo más rebelde de nuestra lista) en Zamora.

Con todo este grupo de topónimos, una vez localizados, podemos trabajar en el aula para clasificarlos y explicar su significado, que ya hemos ido sugiriendo aquí.

3.3. A partir del periódico

Una última posibilidad para obtener una lista práctica es partir del periódico. Entre las noticias de la sección Galicia y las del cuadernillo central correspondiente a nuestra zona deberíamos obtener una lista para la práctica, con la ventaja de la cercanía de los topónimos seleccionados. Como en las anteriores, recomendamos no atascarse con los de más difícil solución.

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