CÉSAR RODRÍGUEZ

La red social X, la antigua Twitter, una plataforma clave para el debate público en el mundo, se ha visto inundada en los últimos meses de publicaciones pagadas relacionadas con un supuesto «escándalo que conmociona a toda España» y que protagonizan, a su pesar, los presentadores Carlos Sobera y David Broncano y otras personas famosas.

Los anuncios buscan ser creíbles con la apariencia de ser publicaciones de medios de comunicación con buena reputación, como RTVE. Y utilizan imágenes manipuladas digitalmente (deepfake) para causar impacto. En ellos puede verse al conductor de La resistencia esposado. O al de First Dates con la cara herida. Los acompañan mensajes sensacionalistas como «España conmocionada: ¡Han detenido a David Broncano», Carlos Sobera ha sido arrestado «por algo que no te podrás creer» o «no sabía que la cámara estaba grabando, será el fin de su carrera». Cuando tienen formato de vídeo, se escuchan voces no muy sofisticadas de inteligencias artificiales.

Estos anuncios son una plaga. Cuando los usuarios los detectan y los denuncian, aparecen otros, lanzados por cuentas robot en un bucle que parece casi infinito, favorecido por los algoritmos que gobiernan las redes.

¿Qué hay detrás de ellos? ¿Quién paga? Si se pincha en el mensaje, se acaba llegando a plataformas opacas de inversiones en bolsa o criptomonedas que han encontrado en esta y otras redes sociales una autopista para sus intentos de estafa.

¿Y quién gana, además de los promotores? Pues el dueño de X. Cuando Elon Musk compró Twitter, despidió a gran parte de la plantilla y relajó los procesos de moderación de contenido. Apenas hay control sobre las publicaciones o los mensajes pagados.

¿Quién pierde? En primer lugar los famosos a los que suplantan su identidad. En segundo, los usuarios de la red social, amenazados por estas prácticas.

La alerta del regulador

Aunque los anuncios son burdos, mal hechos y con erratas, el fenómeno es tan masivo y frecuente que la Comisión Nacional del Mercado de Valores tuvo que lanzar una alerta.

Este organismo, conocido por sus siglas (CNMV), es el que vigila los mercados de valores en España. Hizo una clara advertencia, que podemos aplicar en general a cualquier momento o situación: «La utilización de personajes famosos con promesas de fáciles y rápidas ganancias o la simulación de medios o imágenes reales son señales inequívocas de que se trata de un fraude financiero». Más claro, agua.

Compartir en Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir en WhatsApp

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies