La muerte en un accidente de helicóptero del presidente de Irán, Ebrahim Raisí —también murieron el ministro de Exteriores y otros altos cargos—, ha generado un momento de incertidumbre en el país, que se encuentra al borde de la guerra con Israel. El guía supremo, el ayatolá Alí Jamenéi, de 85 años, estaba preparando su sucesión, y Raisí era uno de los candidatos favoritos. De acuerdo con la Constitución, el vicepresidente del país, Mohamed Mojber, ha asumido de forma interina el poder del régimen teocrático, y ha convocado elecciones para el 28 de junio.

La teocracia es una forma de gobierno en la que el poder es ejercido por un líder religioso, ya que la autoridad se considera emanada de Dios. En Irán, la máxima autoridad es el ayatolá Jamenéi. Los ayatolás constituyen el segundo rango más alto en la jerarquía de los clérigos de la rama chií del islam. Son clérigos expertos en la sharia, o ley islámica, que se han ganado el derecho a interpretarla, enseñarla y promulgar sus opiniones doctrinales, conocidas como fatuas. Esto los convierte en líderes espirituales chiíes.

El cargo de líder supremo de Irán, que es el jefe de Estado, la máxima autoridad política y religiosa, no debe confundirse con el de presidente, que es el jefe de Gobierno de la República Islámica de Irán.

Compartir en Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir en WhatsApp

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies