4. ACTIVIDADES

1. BIOGRAFÍA DE SHAKESPEARE

Lectura de alguna de las biografías del autor. Desde Internet se pueden descargar varias. Se trata de escoger una breve, pero que se centre en su actividad como dramaturgo y que ayude a comprender las claves del teatro elisabetiano.

2. REPASO DE LOS CONCEPTOS DRAMÁTICOS FUNDAMENTALES

Con el apoyo del libro de texto o de cualquier otra fuente, conviene que los alumnos se acerquen a las siguientes actividades teniendo claras las siguientes nociones:

  • Las unidades del teatro clásico: tiempo, lugar y acción. Explicarlas.
  • La división en actos y su correlación con el contenido.

    -Las escenas: entradas y salidas de personajes.

  • La división clásica entre tragedia y comedia.
  • El decoro y la verosimilitud.
  • Acotaciones.
  • Apartes, parlamentos y monólogos (o soliloquios).

3. BREVE GUÍA PARA LEER «HAMLET»

Hamlet (estrenada en 1601) es la tragedia que representa el sentimiento de venganza. El tema no es original de Shakespeare, pues era un tema legendario en el que ya se había basado The Spanish Tragedy, de Thomas Kyd (contemporáneo de Shakespeare), en el que sin duda se inspiró el autor de Stratford.

El asunto: la necesidad de una venganza jurada solemnemente se contradice con un código de conducta arbitrario que rige una sociedad hipócrita, de donde surge el conflicto que paraliza a Hamlet. El protagonista trata de conciliar su repulsión por el crimen (justo, pero sangriento) con su deseo de vivir tranquilo entre sus libros y junto a su amada Ofelia. Solo la muerte establecerá finalmente un equilibrio aparente.

Los personajes: como en toda tragedia de Shakespeare, cada personaje encarna alguna pasión humana en grado profundo. Hamlet es la duda paralizante; Claudio, la ambición pérfida; Polonio, la estupidez aprovechada; Laertes, el impulso ciego; Ofelia, el amor enajenador; y Gertrudis, la infidelidad complaciente.

El argumento: Es una tragedia que consta de cinco actos divididos en varias escenas. La intriga se dispersa en varios hilos argumentales que finalmente encadena los hechos.

ACTO 1: El espectro del padre de Hamlet, rey de Dinamarca, desvela a su hijo que fue asesinado por su hermano Claudio para heredar el trono. A los pocos meses, este se cada con Gertrudis (la reina viuda). Hamlet promete venganza al espectro.

ACTO 2: Hamlet aparente locura a causa de la muerte de su padre y de su amor por Ofelia. Vive ensimismado en su mundo.

ACTO 3: La locura de Hamlet comienza a parecer más real que disimulada. Hasta el punto de destrozar el corazón de Ofelia. Al mismo tiempo, organiza una representación teatral palaciega y desvela que su tío es el asesino de su padre, pero cuando debe tomar venganza, vacila. Después de decir a su madre la verdad, mata a Polonio, padre de Ofelia, por error.

ACTO 4: Hamlet es enviado a Inglaterra. Descubre que es una trampa para ejecutarlo y regresa a Dinamarca. Ofelia ha muerto tras volverse loca. Laertes, hermano de Ofelia, desea vengarse.

ACTO 5: Laertes y Claudio traman la muerte de Hamlet. En duelo, este mata a Laertes, quien le desvela el complot antes de morir. Después mata al rey, al tiempo que muere envenenada la reina y el mismo Hamlet agoniza por la herida que le infligió Laertes.

El sentido: No tiene esta obra (como ninguna de Shakespeare) ningún mensaje directo. Sí hay un código moral por el que se guían los personajes. Más que enseñar, el dramaturgo muestra distanciado hasta dónde llega el poder destructivo de las pasiones (que conducen a la traición y la locura, antes de llevarnos a la muerte) si no se someten a un criterio moral moderador, aunque acaso esto no exista.

La estructura: Esta tragedia sigue algunas convenciones de la época. Ignora las normas clásicas de separación de géneros, el decoro, la verosimilitud%u2026 El elemento mágico (el espectro del rey) es muy importante para desencadenar el conflicto. El gracioso (contrapunto humorístico de la acción trágica) es, en esta obra, el propio Hamlet, en su estrategia de aparentar locura. El destino trágico impone su ley y el hombre no puede escapar a él. La violencia desatada al final es sobrecogedora. La obra se escribe en versos blancos con un estilo que mezcla algunos disfemismos con juegos de palabras y dobles sentidos. Los monólogos y parlamentos son de honda riqueza conceptual.

4. LECTURA DECLAMADA DE «HAMLET»

Para motivar la lectura de la obra se puede optar por la lectura declamada de «Hamlet»

  • ¿Descubriremos quizá con esto algún talento para la interpretación? No es la finalidad de la actividad, pero:

    Se asignan papeles a los alumnos. Se procede a la lectura declamada, en la que cada uno interpreta un papel. Acabar así la obra, si no se hace con la suficiente agilidad, puede llevar varias sesiones de clase, por lo que, si no se pude emplear tanto tiempo, siempre se puede dejar en un acto o, en varias sesiones consecutivas, empezar con unos minutos de lectura del principio de cada acto%u2026 También se pueden ir intercambiando los papeles acto tras acto o, si lo hacen con suficiente velocidad, tratar de hacer una lectura continuada completa.

5. LECTURA Y COMENTARIO. EL MONÓLOGO MÁS FAMOSO

Tratándose de esta obra, es inevitable centrarse en este fragmento del acto tercero, quizá las palabras de Shakespeare más conocidas (incluso por quienes no leyeron a Shakespeare). Nos referimos al monólogo de Hamlet que comienza diciendo «Ser o no ser», de sentido analizado hasta la saciedad.

Cuestiones para guiar la lectura o comentario:

a) Antes de empezar: averigua la diferencia que existe entre monólogo y parlamento (en teatro, claro).

b) Una buena costumbre antes de abordar los comentarios de texto es numerar las líneas (se suelen marcar a la izquierda los múltiplos de 5).

Para situarte. Si suele decir que Hamlet simboliza la «duda paralizante». ¿Entiendes qué significa esta expresión? ¿Puedes señalar en este fragmento las palabras que reflejan esta condición del protagonista?

En la línea 5, Hamlet dice: «Morir: dormir, nada más«. Y entre las líneas 9 y 10: «Morir, dormir: dormir, tal vez soñar». No debe pasársenos desapercibida esta repetición de %u201Cmorir: dormir», puesto que la insistencia en un tema revela la importancia que tiene para el autor. Intenta, por una parte, decir con tus palabras la concentración conceptual empleada por Shakespeare en ambas expresiones. Por otra, intenta explicar (relacionándolo con la época) por qué se equipar la muerte con el dormir.

Después de explicarse a sí mismo que la incertidumbre de saber qué hay tras la muerte (versos 5 al 14) es fuente de angustias, el monólogo recurre a otra estructura basada en un paralelismo. Se inicia en el 15, con la interrogación abierta por «¿quién» y en el 21 el mismo interrogativo abre otra pregunta. ¿A quién dirige Hamlet estas preguntas y quién se las contesta? ¿Se trata de interrogaciones retóricas, quizás? En tal caso, explica en qué consiste esta figura.

c) Para contestarse a la anterior pregunta, Hamlet recurre primeo a la enunciación afirmativa y llana del verso 28: «La conciencia nos vuelve unos cobardes». Pero a continuación lo explica, recurriendo para ello a una sinestesia en el verso 29. Explica en qué consiste esta figura.

d) Con la anterior cuestión, Shakespeare aprovecha para introducir un tema muy común en su época: la pugna entre pasiones y pensamiento (o, si se quiere, entre corazón y razón). ¿Le da en este monólogo alguna solución? ¿Cuál?

e) ¿Tendrá algo que ver esta solución con las palabras que abren el monólogo? ¿Te atreves, entonces, a dar una interpretación personal del famoso «Ser o no ser, esa es la cuestión»?

f) Comenta la actualidad de esta lucha entre pasión y razón.

g) Los tres versos finales constituyen una acotación interna. Explica en qué consiste.

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