Antonio Sandoval
El pájaro de la fotografía es un pardillo. Un pardillo común.
Es probable que nada más haber leído su nombre te hayas sonreído, y a la vez te hayas preguntado: ¿qué habrá hecho el pobre para que lo califiquen así? También es posible que ya conocieras de sobra a los de su especie, y su nombre.

Y es que esta es una de las aves más comunes en nuestros campos abiertos. Por ejemplo, en los que rodean tu centro escolar, si es que este tiene alrededor ese tipo de paisaje en el que abundan más las praderas y setos bajos que los árboles.

Lo cierto es que, si acudes al diccionario de la Real Academia Española, solo encontrarás al pardillo como ave en la tercera acepción. Ya que estamos, recuerda que acepción es, según la propia Academia, «cada uno de los significados de una palabra según los contextos en que aparece».

¿Y cómo es que coinciden el nombre de este pájaro y el adjetivo que se usa para calificar de manera despectiva a una persona como «rústica o ignorante», o como «incauta, que se deja estafar fácilmente»? La clave es la indumentaria.

Observa la del pardillo común. El de la foto es un macho de pecho colorado y el resto del plumaje entre marrón y gris. Busca cómo es el aspecto de los jóvenes y las hembras de esta especie: descubrirás que carecen de esas plumas de color carmesí. Son, por tanto, de tonos en general pardos, grisáceos y apagados.

Pues bien, resulta que, hace siglos, se denominaba pardillo al «paño mas tosco, grosero y basto, que se hace del color pardo y sin tinte, de que viste la gente humilde y pobre: y así se suele decir, gente del pardillo», según recogía en 1737, precisamente, el primer diccionario de la lengua castellana editado por la Real Academia Española, conocido como Diccionario de autoridades. Por cierto, que aquel primer diccionario ya se refería, además, al pardillo como pájaro.

Liñaceiro común
Aquí, en Galicia, lo llamamos liñaceiro común. A la vez, su nombre científico actual es Linaria cannabina. Y es que esta especie es particularmente aficionada a las pequeñas semillas que encuentra aquí y allá. Por ejemplo, a las del lino, esa planta de la que se extraen fibras para tejer paños (ropa, manteles, sábanas…) y que aquí conocemos como liño o liñaceira.

Estos días de mediados de junio las pandillas de liñaceiros jóvenes son ya muy comunes en esas áreas abiertas que mencionábamos antes. Tras haber abandonado recientemente el nido, se han agrupado para explorar juntos el mundo.

Mientras tanto, todavía es posible encontrar cantando, posado en su atalaya favorita, por ejemplo, en lo alto de algún tojo, más de un macho de pardillo común como el de la fotografía. Si tienes la fortuna de dar con uno, piensa en cómo los gorjeos suyos son parte inseparable de la banda sonora primaveral de ese y tantos otros paisajes parecidos. Y que esa banda sonora no deja de ser la indumentaria más musical de esos lugares.

■ Para saber más. Información sobre el pardillo común en la web SEO/Birdlife.

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