Antonio Sandoval
¡Con qué fuerza brota ya la primavera por todas partes! Seguro que lo has notado: los colores de las flores resplandecen allí donde tienen oportunidad, las mariposas van y vienen en cada vez mayor número, abejas y abejorros se afanan en su incansable búsqueda de néctar, los pájaros cantan con más ganas que los participantes de Operación Triunfo

Una de las señas más destacadas de este tiempo es la aparición, en numerosos lugares, de unas plantas de lo más llamativas. De hasta un metro de alto, e incluso bastante más, han ido creciendo con discreción en forma de algo parecido a una vara verde hasta que, sin avisar, han desplegado en su extremo un estrecho racimo de flores. En Galicia las llamamos abrótegas. En castellano se denominan asfódelos o gamones. Su nombre científico es Asphodelus, y cuenta la leyenda que…

Los campos asfódelos
Más que una leyenda es un mito. Un mito griego. Sabemos de él gracias, por ejemplo, a Homero, a quien como sabes se atribuye la autoría de la Odisea y la Ilíada, dos de las primeras y más intensas narraciones de aventuras de la historia.

Cuenta Homero que, tras el fallecimiento, las almas siguen al dios Hermes por el océano hacia el país de los sueños, hasta llegar a los Campos Asfódelos, muy cerca de donde corría el arroyo de las aguas del olvido. Busca más información sobre esta historia… ¿Cómo se llamaba, por ejemplo, aquel arroyo mitológico? ¿Qué les pasaba a las almas cuando bebían de sus aguas? ¿Cómo eran las zapatillas que usaba Hermes?

Las abrótegas están entre las primeras colonizadoras de los terrenos que han ardido el año anterior. Como eficaces oportunistas, surgen además en ese tipo de suelos a los que no muchas personas prestan atención. Por ejemplo, en los solares sin uso de las ciudades, o entre la vegetación de helechos y tojos. Les gustan especialmente las tierras ricas en cal.

En busca de abrótegas
¿Sabes si crece alguna cerca de tu centro escolar? En Galicia pueden aparecer desde el nivel del mar hasta alrededor de los 2.000 metros de altitud. Lo mejor es que resultan muy fáciles de identificar. De hecho, se las reconoce desde la distancia, de tan vistosas como son.
Aquí no solo las llamamos abrótegas. Busca otros nombres de nuestra tierra para esta planta. Y de paso, si en esta zona del mundo, y en otras, se les daba algún uso.

Una pariente inesperada
Ya que estás, investiga además qué planta muy famosa por su uso medicinal y cosmético es pariente de los asfódelos. Ahí va una pista: pertenece a su misma familia, las Asphodelaceae, y se llega a utilizar en la fabricación de toallitas húmedas, protectores solares, champús…

■ Para saber más. Más información sobre las abrótegas.

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