Instituto Campo de San Alberto
Alumnos:
  • 3.º ESO
  • Fotos: Cofradía de Pescadores de Noia
Profesores:
  • Chefa Lorenzo, profesora de Pedagoxía Terapéutica
  • Félix Sánchez, profesor de Lengua Castellana y Literatura

Los ayuntamientos y cofradías de la ría de Muros y Noia preparan la candidatura del marisqueo ante la Unesco para convertirlo en Patrimonio Inmaterial de la Humanidad gracias a todas sus tradiciones y costumbres.

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y Cultura (Unesco), tiene un plan de acción llamado Agenda 2030, con 17 objetivos para la mejora del planeta. El marisqueo noiés, evaluado hace unos años en Corea del Sur ante la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), cumple 5 de estos objetivos, llevando así una buena nota.

El marisqueo es la actividad desarrollada por las personas mariscadoras, consistiendo en la cría, captura y recogida del marisco. Además, abarca las labores de mantenimiento de las zonas asignadas para esa labor. En el caso de ría de Muros-Noia, los productos más importantes son el berberecho y la almeja. El marisqueo local tiene unas singularidades que lo diferencian de otros que se realizan en diferentes zonas: es tradicional y respetuoso con el medio; su captura está organizada por campañas respetando el ciclo biológico de los bivalvos; comparte los bancos marineros con otros ayuntamientos; tiene topes horarios establecidos de forma interna; las decisiones son consensuadas; controla el furtivismo; y su producción es propia y autóctona. Además existe igualdad entre hombres y mujeres pues todos pueden, indistintamente, ir a pie o a flote.

El berberecho es el bivalvo por excelencia recogido en la Ría de Muros y Noia. Su tamaño y su calidad son reconocidas a nivel mundial ya que habita en una zona donde las condiciones naturales son excepcionales y además, la forma de captura utiliza métodos totalmente artesanales y tradicionales, ya que a lo largo de los años no han variado de forma significativa. Su recolección sigue siendo manual, con rastros o con las manos y sin utilizar maquinaria sofisticada.

 

Tradicional 

Carlos Alcalde Vázquez, noiés de 55 años y con mucha experiencia en el mar, explica que «durante el año, las actividades en el mar varían, combinando varias, como el marisqueo y la captura de pulpo o camarones».

De septiembre hasta diciembre Alcalde va al marisqueo. Recuerda como hace años «las mariscadoras iban con ropas normales y con botas para estar en la arena. Cogían el marisco cuando la marea estaba baja, con las manos o escarbando ligeramente con un rastrillo, y lo que capturaban lo metían en bañeras o cestas de mimbre que llevaban después en la cabeza», mientras que ahora «las que van a pie llevan trajes de neopreno, lo que les permite meterse en el agua hasta la altura del pecho. El marisco que capturan lo meten en bañeras que van flotando en el agua con ayuda de un neumático inflado».

Si las prendas han cambiado también lo han hecho las herramientas: «Antiguamente —detalla Alcalde—, se utilizaba un rastro que no era de varilla, y se le ponía un cope de red, que se hacía artesanalmente a mano», y el marisco, en vez de ir a la lonja, como ocurre ahora, «se cargaba a mano y se subía, se atracaba en el Muelle do Marqués, y los berberechos se iban amontonando en grupos».

En una jornada típica las mariscadoras llegan a la playa de Testal a las 8, les dejan fondear a las 8 y media; empiezan a trabajar, a rastrear, a las 9 de la mañana; después escogen y venden en la lonja y terminan, sobre la una o dos de la tarde, depende. La jornada laboral puede variar de horario dependiendo de las mareas.

 

Igualdad

La igualdad entre hombres y mujeres ha evolucionado mucho ya que en 1980 las mujeres solo podían ir a mariscar a pie y los hombres, en barco. Sin embargo, ahora unas y otros pueden mariscar tanto a pie como en barco, indistintamente. Según Carlos Alcalde, el desarrollo de la igualdad entre hombres y mujeres es muy grande, porque evolucionó mucho. Antiguamente el 90% de las personas que iban a pie eran mujeres, ahora hay mariscadores y mariscadoras a pie. Siempre y cuando se tengan los permisos necesarios, se puede mariscar de la forma que se prefiera, independientemente del sexo. Solo se puede mariscar de una de las formas, el que lo hace a pie no puede también mariscar en barco, y viceversa.

«Hay quien piensa que los hombres pueden recoger más producto por tener más fuerza, pero lo importante es la técnica»

Según Margarita Porcel, mariscadora de a pie, «no hay ningún tipo de trato de favor. A flote tienen unas ventajas y a pie tenemos otras, no hay diferencia ninguna». Lo mismo opina Marisol Amado Tajes, presidenta de las mariscadoras a pie: «En el marisqueo a pie abundan las mujeres, pero también hay hombres. Algunas personas piensan que los hombres pueden recoger más producto por tener más fuerza, pero no es así, no tiene que ver con la fuerza, lo importante es la técnica, por ejemplo, yo soy una de las que más pesca consigue y no soy un hombre».

 

Cuidado del medio ambiente

También hay mujeres técnicas en la cofradía, como es el caso de la bióloga Liliana Solís que realiza una labor importantísima de control de los bancos marisqueros, de su conservación y biodiversidad. Solís explica que «el marisqueo en nuestra ría favorece la conservación del medio ambiente del estuario del Tambre, espacio protegido, y de los bancos marisqueros, porque, al ser una actividad económica tan importante, cualquier actividad que pueda perjudicar el medio estará en el punto de mira. También, el hecho de que arrastren el fondo para obtener marisco permite una mejor oxigenación de todas las especies, y como hay un control del depósito de algas en el fondo en julio y agosto, al sacarlas, el sustrato del estuario también se oxigena mejor».

El marisqueo en Muros-Noia es respetuoso con el medio porque el bivalvo ría no es recogido hasta que tiene un tamaño razonable. Se respeta su hábitat natural sin contaminarlo. Para esto se realizan tareas de limpieza en los lugares de trabajo. Además, la cofradía de Noia cuenta con criadero propio por lo que la trazabilidad, es decir los procedimientos que permiten seguir el proceso de evolución del producto en cada una de sus etapas, es una garantía; no se siembra nada que no proceda del propio criadero.

Las campañas marisqueras contribuyen a respetar el ciclo biológico de los bivalvos. Según Liliana Solís, se le llama campaña porque se concentra en pocos meses, reúne a mucha gente y se factura mucho dinero: «A diferencia de otras cofradías, en la de Noia no se marisquea durante todo el año, sino de septiembre a marzo, y el 70-80% de la facturación se produce de septiembre a diciembre». En enero se para y se reanuda en febrero y marzo, y si hay muy buenos precios, o bastante cantidad de marisco, se puede prolongar hasta abril.

Después se entra en veda, es decir, está prohibido cogerlo. Aunque el término es muy común, «en la legislación no existe. Es usado coloquialmente para designar el Plan de bivalvos infaunales de la zona de autorización de la cofradía de Noia».

 

Control del furtivismo

Otra de las singularidades de la cofradía de Noia es que controla el furtivismo de forma interna en coordinación con los servicios de la Xunta. El furtivismo es la recolección de estos bivalvos sin licencia para mariscar o Permex (Permiso Marisquero de Explotación). Esta actividad es ilegal.

Hay cinco tipos diferentes:

  • Turístico. Definido como todas aquellas personas que se aprovechan de las circunstancias, como por ejemplo una playa aislada
  • Ocasionales. Conocen las zonas donde hay marisco y lo utilizan para comerlo o venderlo
  • Supervivencia: furtivismo practicado por todas aquellas personas que no tienen para llegar a fin de mes o para poder mantener a su familia
  • Protegidos: Son aquellos mariscadores que tienen permiso para mariscar, pero que recolectan más de lo permitido. Esto es ilegal, pero no está tan penalizado como los otros tipos
  • Negocio ilegal. Es el furtivismo que se realiza de una forma muy agresiva. Las personas que realizan este tipo de furtivismo están organizadas y cuentan con barcos o nasas, entre otras cosas

José Antonio Freire es el coordinador de los guardapesca contratados por la cofradía de Noia para realizar labores de vigilancia de la zona de marisqueo. Su objetivo es proteger los bancos marisqueros de los furtivos.
Noia es uno de los pocos lugares donde se controla el furtivismo activamente desde la cofradía completando la labor de la Xunta. Según explica José Antonio Freire, son un grupo de unos diez vigilantes, a veces incluso más, y se turnan para hacer rondas de vigilancia en la ría. Trabajan de día y de noche tanto desde tierra como por mar, intentando que los furtivos no sustraigan el marisco. Cuando encuentran a alguien tienen que incautarle el marisco y devolverlo al mar.

«Si no hubiese vigilancia, cuando empezase la campaña marisquera no habría suficiente»

La labor de vigilancia tiene mucha importancia: «Si no hubiese una labor de vigilancia, cuando empezase la campaña marisquera no habría suficiente cantidad para los mariscadores. Los furtivos, si les dejas, se llevarían la ría entera. Muchas familias de Noia y alrededores dependen de la campaña para subsistir. Aquí vienen a trabajar desde Rianxo, Muros, Cabo de Cruz, Cambados, La Illa de Arousa, Vilagarcía e incluso gente de Ferrol».

Esto último hace referencia a otra de las singularidades del marisqueo en la ría noiesa, que comparte los bancos con otras zonas de Galicia.

«Noia é a zona de maior produción de berberecho en España, e das máis importantes de Europa»

 

ÁLVARO ROUGIER ROMERO

Liliana Solís é licenciada en Ciencias Biolóxicas pola Universidade de Santiago de Compostela na especialidade de Zooloxía. Comezou a súa actividade profesional en 1997 traballando para empresas e departamentos universitarios no campo da consultaría medioambiental. Colaborou co Departamento de Ecoloxía da Universidade de Vigo nun proxecto relacionado coa implementación da Directiva Marco da Auga. Dende 2003 traballa como asistencia técnica na Confraría de Pescadores San Bartolomé de Noia.

—En que consiste o seu traballo?

—Formo parte da asistencia técnica da confraría. O noso soldo vén dunha subvención da Xunta ás confrarías chamado Proxecto colectivo, que son 80.000 euros. En toda Galicia hai 45 persoas co mesmo posto ca o meu. Levo os plans marisqueiros/campañas. No caso de Noia hai o Plan dos bivalvos infaunais (berberecho e as catro especies de ameixa), que vai dende setembro ata abril; Plan de coidado dos bancos e vixilancia, que está todo o ano; Plan da navalla, hai sete barcos con 14 tripulantes; Plan da ostra, con 32 barcos, e Plan de libre marisqueo, no que interveñen todas as confrarías da ría no verán. Hai máis plans, pero eses lévaos a Confraría de Muros.

—Fai vostede algo máis que levar os plans?

—Si, para que aproben os plans, hai que pedir permisos cada mes. E, á parte diso, facemos catro cousas esenciais: avaliar o estado dos bancos cada seis meses, facendo un mostrado de cada especie para estimar a súa poboación, así vese o stock que hai para comprobar o que se pode coller ese ano; compróbase canta cría hai, o que nos axuda a prever canto marisco se collerá no ano seguinte e tamén se comproba, tanto a conservación dos bancos, como a biodiversidade. Isto lévame dous meses: un para coller as mostras e outro para analizar os datos.
Anualmente tamén presento os Plans de explotación e mándoos á Xunta cos acordos que tomou a confraría e, mes a mes, fago un seguimento de todo o que se captura, quen marisca, se se collen mostras, etcétera.
Outra cousa moi importante que facemos é a asistencia técnica: analizamos os bivalvos semanalmente para saber se se poden consumir e se non teñen substancias tóxicas, porque bioacumulan todo o que está na auga.

—Como definiría una campaña marisqueira?

—Na lexislación, este termo non existe. É usado coloquialmente para designar o Plan de bivalvos infaunais da zona de autorización da Confraría de Noia. A gran maioría de mariscadores interveñen neste plan, que adoita durar de setembro a marzo, aínda que tamén participen noutros plans.

«Chámase campaña porque se concentra en poucos meses, reúne a moita xente e factúrase moito diñeiro»

—Por que se chama «campaña»?

—Porque se concentra en poucos meses, reúne a moita xente e factúrase moito diñeiro. A diferenza de outras confrarías, na de Noia non se marisca durante todo o ano, faise de setembro a marzo e o 70-80% da facturación prodúcese de setembro a decembro. En xaneiro párase e retómase en febreiro e marzo, e, se hai moi bos prezos, ou bastante cantidade de marisco, pódese prolongar ata abril. Despois éntrase en veda.

—Para que se fai como campaña?

—A diferenza doutras rías baixas nas que hai moito turismo e maríscase para fresco, aquí, principalmente, o berberecho obtido de setembro a novembro vai para conserva.

—Que repercusións ten no medio ambiente que haxa unha campaña?

—O marisqueo na nosa ría favorece a conservación do medio ambiente do esteiro do Tambre, espazo protexido, e dos bancos marisqueiros, porque, ao ser unha actividade económica tan importante, calquera actividade que poida prexudicar o medio estará no punto de mira. Tamén, o feito de que arrastren o fondo para obter marisco permite una mellor osixenación de todas as especies, e como hai un control do depósito de algas no fondo en xullo e agosto, ao sacalas, o substrato do esteiro tamén se osixena mellor.

«É unha das fontes económicas máis importantes na comarca, porque une a cerca de 2.000 persoas»

—E que repercusións ten na economía?

—Primeiro, é unha das fontes económicas máis importantes na comarca, porque une a cerca de 2.000 persoas, non só de Muros, senón de todos os concellos da ría. Segundo, pola facturación. Este ano, facturáronse máis de 11 millóns de euros e o ano pasado 20 millóns de euros (15 de media os últimos 10 anos). Esta cifra de facturación é moi variable xa que depende moito das condicións naturais.

—Que factores inflúen en cando empeza e remata?

—Que houbese un verán con moito alimento e afloramentos de fitoplancton, para ter un bo rendemento en relación ao peso da vianda e da cuncha. É dicir, o berberecho ten que estar gordiño para que a conserveira o merque, doutro xeito atrásase o comezo da campaña. Outro factor é que haxa suficiente marisco, porque hai anos nos que non se cría tanto como noutros, e atrásase a campaña. Moi importante tamén é a presenza de biotoxinas, xa que en outono é moi frecuente e pode que se teñan que pechar os bancos.

—Cando comezou a haber campaña?

—Non estou moi segura, pero sobre os anos 70 duraban preto dun mes: ían en setembro, collían todo o que podían e facturaban moitísimo. Naquela época si que se chamaban «campañas».

«Noia está especializada sobre todo na conserva, grazas ao berberecho»

—Hai rías nas que no hai campaña ou plan marisqueiro como este?

—A maior parte das confrarías teñen plans anuais, van todos os meses. Ás veces non hai suficiente recurso ou non hai demanda, así que eses calendarios vanse axustando despois.
O máis normal é que traballen cando hai máis demanda polo turismo, é dicir, no verán, Semana Santa, Nadal… Noia está especializada sobre todo na conserva, grazas ao berberecho. A campaña dos lombos do Ulla na Ría de Arousa funciona dunha forma moi parecida, aínda que, no plan, non pertence a unha soa confraría, traballan todas as confrarías da Ría de Arousa, porque é unha zona de libre marisqueo.
A nosa é unha zona de autorización, que só pertence á Ría de Noia. Antes, a produción de berberecho na ría de Arousa era tamén importante, pero en 2012 entrou un parasito, marteilia, que afectou moito á produción do berberecho, facendo que a Ría de Noia se fixera a principal produtor​a.

—Consérvanse mellor os ecosistemas ou o medio na nosa ría, na que hai campaña, que noutras nas que se marisca todo o ano?

—No sentido estacional si, porque se respectan as vedas e o crecemento do marisco; no sentido da conservación das crías ou das especies e do seu medio, tamén é mellor o marisqueo na Ría de Noia, porque o marisqueo a pé na auga non é tan agresivo coas crías ou as especies, xa que estas devólvense ao mar no mesmo momento do cribado ou triaxe.

—Se obtén máis marisco?

—No caso do berberecho, Noia é a zona de maior produción a nivel galego e español, e das máis importantes de Europa.

—Hai rías que pasaron de ter campaña a quitala?

—Si. Isto remóntase aos anos 90, cando se promulgaron as novas leis de pesca que pretendían que se obtivesen beneficios todo o ano para as familias dependentes de tal actividade.

«Para ter un plan coma o noso teríanse que concentrar moitos quilos nunha única lonxa»

—E algunha quere establecer campañas agora? 

—Pode haber casos puntuais, pero para ter un plan coma o noso teríanse que concentrar moitos quilos nunha única lonxa, como é o caso de Noia. Aquí pódense obter 50.000 quilos por día. Iso noutras confrarías non pasa, porque os barcos poden coller esa cantidade pero non vai a una única confraría.

—Como cre que repercutiría na economía e/ou no medio da Ría de Noia que se mariscara todo o ano?

—Pois habería que especializarse no fresco, xa que as conserveiras non o ían querer, polo tanto habería que vendelo as depuradoras, que logo o venderían a restaurantes ou a particulares.
Se fose así, teriamos menos recrutamento, xa que as crías morrerían. Tampouco teriamos calidade nin cantidade, como agora, que os deixamos crecer seis meses para ter estas tallas tan grandes e así aumentar o prezo medio. Está comprobado que especializándose en conserva e non en fresco tense un prezo medio máis alto. Tamén se tería menos produción e non sei se aumentarían os prezos medios. Isto poderíase cambiar se tivésemos máis zonas.

«Os mariscadores só poden vender a depuradoras e conserveiras»

—Inflúe que a praia do Testal estea sempre a niveis máximos de contaminación e non apta para o baño na boa produción de marisco?

​—Que non sexa apta para o baño depende dos niveis de coliformes fecais e da bacteria Escherichia coli na auga. Nas zonas produtoras de molusco mídense os niveis desta bacteria nos bivalvos. Se é menor de 230 pódese consumir directamente do mar en fresco; se está entre 230 e 4.600 hai que depurar antes de consumir e, se está por encima de ese nivel só pode ir á conserveira. Tamén hai casos nos que a extracción está prohibida, isto sucede cando o nivel está por encima de 40.600
Segundo estes niveis, as zonas de produción clasifícanse en A, B, C e D. O Testal é zona B: os mariscadores só poden vender a depuradoras e conserveiras.

—Aumentará o beneficio económico medio que se acada ao ano?

—Deixando este ano a un lado, debido á pandemia, estes últimos anos facturouse moitísimo, 19 e 20 millóns, que xa é unha facturación moi importante porque ata entón facturábanse sobre 15 millóns e a media estaba en 11, agora a media está en 15, así que estes últimos anos xa aumentou o beneficio.

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