Instituto Rosalía de Castro
Alumnos:
  • Ada Carrillo Mosquera
  • Martina Gontá Martínez
  • Marta Lama Fernández
  • Álvaro Marín Gómez
Profesores:
  • Juan Luis Naveira Bellón

La arquitectura sostenible y las energías renovables son herramientas fundamentales para la lucha contra el cambio climático, que continúa avanzando rápidamente. Además, la transición hacia un futuro más sostenible es necesaria en todos los aspectos: «La arquitectura sostenible y las energías renovables son una parte más de un engranaje en esta sociedad, en la que es importante que se den grandes pasos, ya que se siguen emitiendo demasiados gases de efecto invernadero, se sigue contaminando y no se está revirtiendo la situación. Se habla mucho al respecto, pero no se hace nada», afirma el arquitecto gallego experto en sostenibilidad Francisco Liñares, quién está realmente preocupado, ya que ve que la situación empeora mientras la sociedad parece estar perdiendo interés en solucionar un problema tan grave.

Parar el tren

Hoy en día mucha gente no se da cuenta del problema que se está causando en el planeta, pero en el futuro próximo sin duda lo sufrirán: «Hay un incremento de las emisiones de efecto invernadero que provocan un aumento de la temperatura media que es brutal. Igual yo no lo veo, vosotros no lo sé, pero mi hijo probablemente ya lo note», afirma Fernando Blanco, ingeniero industrial y experto en energías renovables. Esto también provoca daños irreparables sobre la naturaleza en la que, con el paso del tiempo, habrá consecuencias: «El incremento de la temperatura media del agua y el incremento del calor que provoca un descontrol de la floración de las plantas, que afecta a nuestra sociedad y a la naturaleza que es lo más grave»’, denuncia este experto.

Mucha gente piensa que no es un problema la contaminación, pero, poco a poco, aunque haya gente que luche contra ello, no se ven cambios y el CO2 sube y sube sin parar. Por eso, esta tiene que ser una lucha constante: «La mayor parte de la energía se produce a partir de gas natural, que provoca emisiones de efecto invernadero», indica Fernando Blanco. Por ello los expertos quieren concienciar a la gente: «Aquí las asociaciones, la docencia, la investigación y todo lo que es la iniciativa social y la iniciativa ciudadana tienen una misión, que es concienciar a la gente de la situación en la que estamos», defiende este ingeniero.

Campaña del IDAE dirigido por Víctor Marcos Morell para fomentar el autoconsumo en los hogares.

Por otro lado, cada vez las temperaturas suben más, lo que deriva en el aumento del cambio climático, como advierte Blanco: «Se calcula que puede llegar el colapso medioambiental debido a la alteración en las temperaturas medias». Para parar esto, es importante que las personas se den cuenta del gran problema que hay. Por eso Fernando Olba, arquitecto valenciano, insiste en la importancia de que «en los institutos y colegios se hable de sostenibilidad, para que se comprenda la importancia que tiene».

Materiales tradicionales y sostenibles para un nuevo mundo

Por otra parte, se puede observar que estamos rodeados de todo tipo de edificaciones en las que se emplearon materiales como el cemento o el hormigón, que tienen un impacto negativo en el medio ambiente. Como defiende Francisco Liñares, «hay dos líneas en una construcción para que sea sostenible; por un lado, cómo construyes, y por otro, los materiales que utilizas».

La costumbre de construir con todos estos materiales está empezando a cambiar, echando mano de componentes naturales y sostenibles, tal y como indica Fernando Olba, experto en arquitectura sostenible: «Toda esta cultura de utilizar los recursos naturales es lo que nos va a ayudar a luchar contra el cambio climático».

Por eso, en los últimos años se puede observar que empieza a cambiar la forma de construir, sustituyendo poco a poco los materiales contaminantes por otros que poseen las propiedades necesarias, como son la resistencia o el aislamiento. Un claro ejemplo de esto es la madera, que anteriormente no era muy utilizada en la construcción, ya que, como explica el arquitecto Francisco Liñares, «en España no había tradición de construir con madera, si bien ahora ya empieza a haberla».

En este sentido, en Galicia hay gran cantidad de materiales de construcción de proximidad, naturales y eficientes como la piedra, el corcho o la madera; sin embargo, se lleva mucho tiempo construyendo las viviendas de otro modo, principalmente con ladrillo y hormigón. Por eso, como dice Liñares, «es muy complicado para una sociedad abandonar una tradición». Sin embargo, según este arquitecto, poco a poco esto está cambiando y se está logrando que aumente el número de viviendas sostenibles en Galicia. Particularmente, se está empleando más la madera como en Noruega o Finlandia: «En los países nórdicos en los que la temperatura y el aislamiento eran mucho más importantes, ya empleaban la madera porque es un material aislante muy bueno», afirma Liñares. Por eso, como defiende este arquitecto, aunque hay muchos recursos para cambiar nuestro modo de edificar por otro más eficiente, tenemos que poner de nuestra parte y abandonar, poco a poco, el modo clásico de edificación, para lograr vivir en un mundo más sostenible.

Planos y fotos de la vivienda de bioconstrucción de Fernando Olba en el Cabanyal de la ciudad de Valencia. / CEDIDA

100% sostenibles en el 2050

Por todo esto, la necesidad de emplear energías sostenibles o nuevos métodos para reducir la contaminación es urgente: «De hecho, la palabra ‘sostenibilidad’ era algo que apenas se mencionaba», recuerda Fernando Olba. Para conseguir esto, una buena opción sería apostar por las renovables y para eso, según Víctor Marcos Morell, director del Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía (IDAE) del Gobierno de España, necesitamos “cambiar nuestros consumos tradicionales a consumos renovables”. Por eso, aunque «al final la latitud también importa», Morell no cree que «deje de ser interesante instalar paneles solares en Galicia, sobre todo en los hogares, en los hoteles y en los colegios».

Otra forma de energía muy utilizada en España es la eólica, que tiene muchos beneficios: «La principal ventaja es la lucha contra el cambio climático, recorta las emisiones de efecto invernadero, de manera que tenemos electricidad sin producir dióxido de carbono», aclara el arquitecto valenciano Fernando Olba. Pero también tiene muchas desventajas: «El problema de la energía eólica es que al medio ambiente le está provocando un impacto significativo, como puede ser la propia construcción, el consumo de recursos escasos o el metal necesario para la construcción de la propia estructura», critica Olba.

Además, se están encontrando maneras más sostenibles de utilizar aerogeneradores, ya que nos tienen acostumbrados a usar energía eólica en la superficie terrestre. Estos aerogeneradores tienen una ventaja muy grande: «Tener un pequeño aerogenerador en las profundidades tiene una gran ventaja y es que no necesitamos almacenamiento energético; es decir, si no hay ni sol ni viento, no pasa nada», afirma Fernando Blanco.

Como podemos comprobar, en Galicia no hay mucho interés por las energías renovables: «La revista gallega de energía Dínamo Técnica en Galicia creo que a día de hoy es la única centrada en el ámbito de las renovables», recuerda el ingeniero Fernando Blanco. La apuesta por las renovables debería ser mucho más alta si queremos salvar el planeta. Ya no solo es poner en marcha a funcionar aerogeneradores, placas fotovoltaicas o nuevas formas de energías renovables, como puede ser la fusión nuclear o los parques eólicos marinos, sino que, lo más importante, es mostrar ganas e interés por luchar contra el cambio climático.

En definitiva, Francisco Liñares afirma que la única forma de solucionar el problema del cambio climático es que «cada persona ponga su granito de arena» para hacer un mundo más sostenible. Además, como indica el arquitecto gallego, «el objetivo debería ser que, en un futuro no muy lejano, todas las viviendas pudieran ser autosuficientes y producir toda la energía que consumen». Incluso se pueden buscar objetivos más ambiciosos a nivel global, como el que propone Víctor Morell: «Lograr ser 100% sostenibles para el año 2050».

Reportaje realizado con la colaboración de

Antía Alves Fandiño

Lílit Caamaño Barro

Elena Carro Prado

Lucía Docampo Zotes

Iago Figueroa Rodríguez

Andrés Fonseca Caínzos

Hugo García Fandiño

María Gómez Carballal

Lola López Vidal

Daniel Macías Lesquereux

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