ANTONIO SANDOVAL

¿Cuántas especies diferentes de mariposas vuelan dentro o alrededor de tu centro escolar? ¿Te atreves a identificarlas? Según te alejas de él hacia zonas más verdes, incluso hacia el campo, ¿se ven otras nuevas? ¿En qué tipo de hábitat aparecen más? Estamos en uno de mejores los momentos del año para responder a esta y muchas otras preguntas. Cuanto necesitas para ello es tu enorme curiosidad por la naturaleza, una cámara de fotos con algo de zum, o incluso la del teléfono móvil, y una guía de mariposas para identificar las diferentes especies que encuentres.

Hace nueve meses, el pasado otoño, hablábamos en esta sección de la atalanta, que para la ciencia, en latín, se denomina Vanessa atalanta. Pues bien, una especie muy parecida, la vanesa de los cardos (Vanessa cardui) se ve cada vez más estas semanas por casi todos los rincones de Galicia. Busca cuál es su aspecto: verás que es bastante fácil de identificar. Mientras encuentras una vanesa de los cardos, o una vez que hayas dado con alguna, investiga acerca de sus viajes. Esta es una de esas especies migradoras que todos los años viajan entre continentes, realizando un periplo increíble en el que participan varias generaciones de ellas…

Después, infórmate también acerca de los no menos alucinantes viajes de la mariposa monarca norteamericana. No es un insecto de este lado del Atlántico, donde solo se ve alguna muy de vez en cuando, pero merece mucho la pena conocer sus aventuras.

Según te fascinas por esas historias viajeras, te asaltarán nuevas preguntas. Entre ellas, la más inevitable quizá sea: ¿pero cómo hacen estas criaturas tan pequeñas y ligeras para encontrar sus caminos en la inmensidad de los continentes, y para mantenerse fuertes mientras los recorren? Busca también información sobre ello.

La gran mayoría de nuestras mariposas no son tan trotamundos. Nacen donde su madre deposita sus huevos, se alimentan de esa misma planta nutricia mientras van creciendo en forma de orugas, se encierran después en su capullo para dentro de él proceder a su mágica metamorfosis, y cuando salen de él, ya convertidas en insectos adultos, no se van muy lejos de esa misma zona.

Algunas aprovechan a lo largo de su vida esos lugares de ciudades y pueblos en los que, por diferentes motivos, se permite que las flores silvestres campen a su antojo: cunetas, solares… También, cada vez más, de jardines públicos y privados cuyos responsables, plantando flora autóctona, favorecen la presencia de estos y otros importantes polinizadores, que por otro lado tanto alegran la vista con sus idas y venidas. Y por supuesto, nuestros espacios naturales. Un ejemplo: en la Xunqueira de Alba, inmediata a la ciudad de Pontevedra, se han catalogado más de 40 especies diferentes de mariposas diurnas. Entre ellas, la doncella de ondas rojas, Euphydryas aurinia, bastante amenazada a nivel europeo.

■ Para saber más. Guía de bolboretas del ENIL Xunqueira de Alba.


asandovalrey@gmail.com es escritor y divulgador.

Compartir en Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir en WhatsApp

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies