U. CARRERA

Poder aplicar los conocimientos de manera práctica marca la diferencia en numerosos campos de estudio para convertirse en un buen profesional. Esta es la mayor lección que se llevaron los 40 estudiantes de Polonia que estuvieron dos semanas formándose en el CIFP As Mercedes de Lugo.

Los jóvenes provenían del Instituto de Formación Profesional y Continua de la ciudad de Poznan. Sus estudios en el país polaco son más generalizados que los del centro lucense. Su formación aglutina las modalidades de formación profesional básica, media y superior y tiene una duración de cinco años, a diferencia de los dos años que se cursan en España. Al finalizar, tienen la formación correspondiente a un FP superior. Prácticamente todos los polacos que visitaron Lugo están realizando los estudios en mecánica de aviones y otros dos, relacionados con las energías renovables. Tres profesores de Polonia los acompañaron hasta España también para conocer las técnicas y los materiales que se utilizan aquí.

Conocer el aeródromo de Rozas

Los estudiantes trabajaron durante una semana en el taller del aeródromo de Rozas, un espacio con el que no cuentan en Polonia, y otra semana estuvieron haciendo prácticas en el centro de Lugo.

Los alumnos del CIFP As Mercedes colaboran constantemente con las instalaciones de Rozas, donde pueden poner a funcionar sus drones o los aparatos que elaboran. Esta oportunidad no es algo común en los centros públicos, por lo que para los visitantes polacos fue un acercamiento inédito al mantenimiento de aeronaves. Ya en el taller de la escuela en la ciudad de Lugo, pudieron trabajar por primera vez con materiales compuestos para elaborar, en tan solo siete días, una pala para aeronaves.

Un centro con recursos limitados

El instituto en el que estudian en Polonia es público y sus fondos económicos son «muy limitados» para poder trabajar de la manera más práctica posible. «Se utilizan los materiales más baratos para no malgastar el dinero», explica una socia de la Asociación Polonia en Galicia, quien organizó las prácticas. El problema de financiación en los colegios públicos también existe en Galicia, pero el CIFP As Mercedes trabaja constantemente para esquivar esa situación. «Participamos en muchos proyectos que nos ayudan a tener material y así podemos conseguir el dinero para trabajar con compuestos, pero no es lo habitual en los centros públicos», explicó el profesor Luis Abelleira. Los 40 polacos aterrizaron en un centro referente de la formación aeromecánica y pudieron elaborar piezas con sus propias manos gracias a las instalaciones y maquinaria con las que cuenta la escuela. Además, utilizando los materiales que actualmente se emplean en el mercado.

Sin traductor y en inglés, los profesores lucenses pudieron entenderse a la perfección con los visitantes. «Estaban muy contentos con la experiencia y se llevan un complemento formativo de sus estudios al que en su país no tendrían acceso», relata Abelleiras. El recuerdo también será material, ya que una de las palas que elaboraron, que fueron una grande y otras dos pequeñas, se la llevarán a su instituto.

Más de 40 horas en autobús con ocho conductores para crear un grupo burbuja

La primera visita a Lugo de estos jóvenes llegó después de más de 40 horas de autobús. Todo el viaje, las prácticas y la estancia en Lugo estuvieron organizadas por la Asociación Polonia en Galicia. Por las limitaciones que trae el coronavirus, decidieron que el transporte de los jóvenes sería en autobús desde Poznan hasta Lugo, lo que supone más de 40 horas de viaje en las que se intercambiaron ocho conductores, ya que apenas realizaron paradas. Comieron y durmieron en el bus. «No queríamos arriesgarnos a que cerraran algún aeropuerto así que íbamos a contratar de todas formas un autobús, pero después pensamos que sería mejor hacer así todo el viaje para poder crear un grupo burbuja y evitar contagios», explica la presidencia de la asociación, Ewa Pawlowska.

Una vez en Lugo, además de acudir al CIFP As Mercedes aprovecharon para conocer la ciudad ubicados en el céntrico albergue Lug 2. Es la primera vez que Polonia en Galicia colabora con el centro educativo de Lugo, ya que están explorando el intercambio entre gallegos y polacos a través de prácticas profesionales.

La experiencia tuvo lugar antes de que comenzaran las clases de los alumnos de Lugo porque sino no habría espacio para acoger en las aulas a un grupo tan numeroso. A pesar de que no estuvieron en contacto con jóvenes lucenses en su misma situación «no solo vivieron la experiencia de campo sino también el conjunto de romper la barrera de idioma que es el español y otra rutina educativa».

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