CRISTINA PORTEIRO

¡Se avecina una revolución en las aulas! España inició la reforma de su sistema educativo con tres focos diferentes que, si salen bien, cambiarán la forma en que aprendemos, los contenidos y hasta nuestros trabajos del futuro.

¿Por qué llegan cambios?

España tiene problemas desde hace tiempo para encajar la formación de sus alumnos en las necesidades del mercado laboral (los jóvenes dejan de estudiar pronto o salen con títulos que las empresas no necesitan). Por eso hay mucha gente sin empleo. Esa brecha se hará más grande en los próximos años si no se pone remedio, porque con la crisis se aceleraron algunos cambios en las empresas, donde buscan desesperados estudiantes bien formados en materias que, hasta ahora, no despertaban mucho interés entre los jóvenes. Y los pocos que hay se marchan porque sus sueldos son muy bajos.

¿Qué profesiones son?

Sobre todo, las científico-técnicas. Y en este terreno España va muy por detrás del resto de sus vecinos. Solo 16 de cada 100 adolescentes españoles de 15 años tienen pensado dedicarse a las ciencias, la tecnología, la ingeniería o las matemáticas. Las causas son varias. Algunos dicen que son difíciles porque no les enseñan bien, otros creen que exigen mucho esfuerzo o no tienen medios para cursar carreras universitarias largas. Por eso se dice que el sistema educativo se va a cambiar totalmente.

¿Cómo se van a hacer?

El Gobierno destinará 4.500 millones de euros (es lo que nos costaría comprar una empresa como la de videojuegos Epic Games) a crear plazas gratuitas de guardería, digitalizar las aulas, comprar dispositivos para los alumnos, contratar personal y reforzar las FP consideradas estratégicas, es decir, de gran interés económico. Este dinero llega de Europa para superar la crisis del covid y España quiere aprovechar para modernizar su escuela.

¿Qué es la FP?

La formación profesional (FP) son dos años de formación, la mitad que una carrera universitaria, y está pensada para trabajar al terminar. De hecho, el último trimestre del segundo curso se hace trabajando. En España no está muy extendida (12 de cada 100 jóvenes, frente a los 29 de media en la Unión Europea), y eso hace que muchas empresas tengan problemas para cubrir algunos puestos. El Gobierno quiere solucionar este problema.

¿De qué manera?

Renovando el 80 % de las titulaciones, ampliando las plazas y reduciendo horas de clase para aumentar las horas en empresas.

hasta 16 de cada 100 tiran la toalla

Uno de los problemas que arrastra España es que muchos alumnos que terminan la educación secundaria obligatoria (ESO) abandonan los estudios, reduciendo sus posibilidades de encontrar empleo. Hoy son 16 de cada cien, pero hace diez años eran 26.

Los maestros pasarán pruebas igual de duras que los médicos

Hay pocas profesiones más importantes que la de maestro. Ellos nos preparan para ser personas independientes, capaces de hacer de nuestro país un sitio mejor. Sin embargo, hasta ahora no estaban suficientemente reconocidos. Tampoco se los animaba a mejorar su formación. Pero la reforma que viene incluirá recompensas para los que participen de manera activa en proyectos o decidan seguir aprendiendo.

Además, se quiere hacer una selección mucho más dura de quién puede ser profesor y quién no: se piensa en pruebas de aptitud para entrar a la universidad o un examen al terminarla muy parecido al que hacen los médicos cuando acaban la carrera (el mir), que les sirve para escoger una especialidad como pediatría (cuidar a los niños) o cirugía (operar). Los maestros deberán aprender como ayudantes en las clases antes de trabajar solos. Lo que se busca es que solo lleguen los mejores y los que tienen vocación.

 

Aprender menos contenidos, pero entenderlos mucho mejor

La reforma curricular de la Lomloe, que debería estar implantada el 2022-2023, prevé potenciar las competencias en lugar de la memorización mecánica de los contenidos. En otras palabras: aprender contenidos mucho más básicos, pero con garantías de que todos los alumnos los entenderán. Los estudiantes no pueden ni deberían ser enciclopedias, sino disponer de los conocimientos y herramientas necesarios para seguir aprendiendo.

¿Tiene sentido aprender de memoria fórmulas matemáticas o físicas? ¿O es mejor entender el problema, saber qué fórmula hay que aplicar y, si no se recuerda, consultarla? ¿Qué crees que es más útil? ¿Has aprendido alguna cosa muy bien sin necesidad de repetirla de memoria?

El problema de qué ser de mayor

¿Estudiamos para ser autónomos en la vida o se nos forma para trabajar en lo que se necesita? Lo ideal sería lograr un equilibrio entre ambos objetivos, pero no siempre es así. ¿Cuánta gente conocéis que no está a gusto con la carrera que estudia? E incluso se frustra cuando trabaja en aquello para lo que se formó y que no despierta su interés.

La reconversión educativa que se avecina da prioridad al segundo objetivo. Y lo hace porque España tiene graves problemas de desempleo juvenil, de competitividad de su economía. Necesita que los estudiantes se formen en disciplinas tecnológicas y digitales: ciberseguridad, gestión de datos, inteligencia artificial, robótica… ¿Por qué? Porque todas las industrias, desde las fábricas de coches hasta las plantas de energía o incluso las más jóvenes, como la del ocio digital, necesitan mano de obra cualificada para desarrollar servicios y bienes de más valor añadido. Es la única forma de no quedarnos rezagados en el siglo XXI. Pero estos planes gubernamentales (diseñados por los diferentes Gobiernos) no siempre coinciden con nuestras preferencias.

En España un alumno tiene relativa libertad para elegir qué quiere estudiar: cursar bachillerato o FP de nivel medio, o una carrera universitaria frente a una FP superior. Sin embargo, en otros países de nuestro entorno, como los Países Bajos, son mucho más restrictivos: a los alumnos que no pueden seguir el ritmo de las clases o a los que desarrollan capacidades vinculadas a actividades mecanizadas se los orienta hacia la FP desde niños para que entren pronto en el mercado laboral. Esta estrategia hace que la gente con menos recursos o con más problemas de integración, como la población inmigrante, tenga difícil acceder a la formación superior, pero el país se asegura mano de obra adecuada a sus necesidades. ¿Te parece justa esta visión mercantilista de la educación? ¿Crees que toda formación debe tener una utilidad práctica? ¿Cómo sería un mundo sin artistas, sin cine o música?

 

Programación o videojuegos se abren paso en la oferta formativa

¿Echas de menos alguna materia en el plan de estudios? Hace una década era impensable enseñar programación informática en los colegios. Aunque las escuelas se están renovando, todavía se debate sobre la necesidad de incorporar materias, y profundizar en ellas, como economía o nutrición, o enseñar cosas básicas y útiles como hacer la declaración de la renta. Prueba a leer una factura: ¿la entiendes? Pues es algo que manejarás cada día. Otro terreno que se abre paso es el de los videojuegos. Galicia tiene FP, carreras y hasta másteres sobre eso. ¿Te parece bien?

 

Profesionales bien formados, pero sin espíritu empresarial

Solemos oír que los jóvenes españoles están muy bien formados. Y de hecho son muy apreciados en otros países. Pero ¿por qué se marchan? Hay tres causas: en primer lugar, porque no hay empresas con sueldos atractivos en España. En segundo lugar, porque apenas se incentiva en los colegios el espíritu emprendedor: piensa cuántos de tus compañeros han dicho que quieren crear su propio negocio (la media es de tres de cada diez). En tercer lugar, porque se tarda mucho y se necesita dinero. ¿Qué tipo de empresa te gustaría crear a ti?

 

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ENTENDER

Hemos cambiado mucho en los últimos cien años

Es probable que hayas oído que tenemos la generación mejor formada de la historia, pero también lo opuesto: «Los jóvenes hoy no tienen ni idea». Las diferencias educativas que nos separan de nuestros abuelos son grandes. Los contenidos (lo que se aprende), cómo se aplican y hasta la preparación del profesorado son muy diferentes.

La educación bajo gran parte de la dictadura de Franco era elitista (es decir, solo las familias acomodadas se la podían permitir a partir de los 11 años). Se premiaba la memorización, se educaba por separado a niñas y niños en sus roles (mujeres al hogar y los hombres a trabajar), se enseñaba solo en castellano y con gran peso de la religión católica.

En el 1970 la Ley General de Educación, reconociendo «las deficiencias de un sistema educativo obsoleto y desfasado», fijó la educación básica y gratuita de los 6 a los 14 años. Antes de esa fecha, muchos alumnos abandonaban la escuela a los 10. Si lo deciden ahora unos padres, es un delito.

 

 

PROFUNDIZAR

El sistema educativo bebe de la tradición prusiana, pero hay métodos alternativos muy exitosos

Hay muchas formas distintas de aprender. En la antigua Grecia, por ejemplo, las escuelas filosóficas estaban abiertas a gente de todos los grupos sociales. Algunos de los más célebres filósofos y matemáticos de la época tenían orígenes humildes. Pero solo iban los hombres.

En la Edad Media, la única forma de aprender a leer, escribir y acceder al conocimiento médico y científico era ingresando en los monasterios. Un porcentaje altísimo de la población eran analfabetos, incluso los ricos.

La invención de la imprenta (reproducción industrial de los libros), la apuesta de Martin Lutero (ideólogo de los protestantes) por la educación para todos los ciudadanos y la Ilustración (ya en el siglo XVIII) sentaron unas nuevas bases.

 En el siglo XVIII, Prusia fue de los primeros reinos en introducir la educación primaria obligatoria y gratuita. Se impartían clases de lectura, escritura y aritmética, y se promovían valores como la disciplina y la obediencia. La mayor parte de la población no tenía acceso a la educación secundaria, solo los ricos.

La revolución industrial del siglo XIX mantuvo esa visión de aprender memorizando. Hizo falta acercarse al siglo XX para que volviesen ideas alternativas, como las de María Montessori. La italiana creó un método para despertar la curiosidad de los niños e incentivarlos a aprender y experimentar por sí mismos. Fomentó la autonomía, la independencia, la iniciativa, la capacidad de elegir y la autodisciplina en los peques.

 

 

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