CARLOS OCAMPO

Hace dos semanas se fueron dando a conocer los premios Nobel 2022 de cada categoría. El de la Paz (La Voz, 8-10-2022) recayó este año en el bielorruso Ales Bialiatski, en la oenegé rusa Memorial y en la organización ucraniana Center for Civil Liberties (CCL). Repasa la lista y piensa: un bielorruso, una asociación rusa y otra ucraniana. Si no sabías a estas alturas que Rusia invadió Ucrania y que Bielorrusia es un Estado autoritario gracias al respaldo del Kremlin (una forma de referirnos a Rusia), una de dos: o eres muy joven, y entonces te disculpamos, o es que acabas de llegar de un largo viaje sideral.

Los Nobel cuando son compartidos es porque tienen algún lazo común. La noticia que publicó La Voz te lo aclara. Bialiatski es «uno de los iniciadores del movimiento democrático que surgió en Bielorrusia a mediados de los ochenta», según destaca el comité que otorga el premio. Actualmente está en prisión provisional por motivos políticos. Memorial fue fundada a finales de los ochenta en la antigua Unión Soviética «para que las víctimas del régimen comunista no fueran olvidadas», fue ilegalizada en el 2016 y clausurada en diciembre del año pasado. En cuanto al CCL, se fundó para promover los derechos humanos y la democracia en Ucrania.

Aunque los Nobel son unos premios a menudo controvertidos, imaginamos que esta vez el de la Paz habrá sido unánimemente bien recibido. Salvo en Rusia, claro. En los más de 120 años de historia de los Nobel, cuatro personas fueron obligadas a declinar el premio. A tres alemanes se lo prohibió Hitler y el escritor ruso Boris Pasternak (autor de Doctor Zhivago) tuvo que rechazarlo en 1958. Dos días después de darse a conocer el premio de Literatura, la Gaceta Literaria de Moscú publicó un artículo que afirma que la concesión del premio a Pasternak era «un acto político hostil a Rusia» (La Voz, 23-10-1958). En los días siguientes se sucedieron noticias como que Pasternak había sido «expulsado del Sindicato de Escritores soviético» y que estaba «detenido en su domicilio» (La Voz, 1 de noviembre), y finalmente el escritor tuvo que renunciar.

Tampoco habrán sentado demasiado bien en sus países los Nobel de la Paz concedidos al chino Liu Xiaobo (La Voz, 9-10-2010), la birmana Aung San Suu Kyi (La Voz, 15-10-1991) o el alemán Carl von Ossietzky (1935), que, como Bialiatski, fueron premiados estando en presidio.

El primer Nobel

El primer Nobel de la Paz se les concedió en 1901 a Jean Henry Dunant, por ser el fundador de la Cruz Roja, y Frédéric Passy, como creador de la Oficina Internacional por la Paz, la organización más antigua dedicada a buscar soluciones a los conflictos.

Ambos eran ya conocidos de los lectores de La Voz. Dos años antes, un artículo titulado «El fundador de la Cruz Roja» (8-9-1899) recogía la historia de Dunant para contar que, tras unos años de vida miserable, «y gracias á las pensiones que la Emperatriz de Rusia y el Gobierno federal de Suiza le concedieron [sic, es decir, así exactamente se escribió]», estaba pasando el resto de sus días «en paz». Y en «La paz sin armas», podía leerse la primera referencia (3-3-1887) al segundo: «La Cámara francesa no discutirá siquiera una proposición del eminente economista y Diputado por París, Mr. Passy, en la cual pedía el desarme y el arbitraje internacional».

La Voz (5-12-1901) recogía la noticia en dos escuetas líneas bajo el titular «Un triunfo de Echegaray»: «También obtuvieron premios los sabios alemanes [Emil Adolf von] Behring, [Wilhelm] Roentgen, [Jacobus Henricus van ‘t] Hoff y Dunant». Si lo relees con atención, caerás en la cuenta de algunos detalles: aparece Echegaray, pero no Passy ni Sully Prudhomme (Literatura). El desliz relativo a Echegaray fue subsanado unos días después: «Dicen de París que se carece allí de noticias exactas respecto á la concesión á Echegaray del premio Nobel. Algunos periódicos insinúan la creencia de que se adjudicará á Sully Prodhomm» (La Voz, 11-12-1901). En efecto, tres años tardaría en llegarle el Nobel de Literatura al dramaturgo español: «El ministro da Estado ha recibido un telegrama de Stokolmo, noticiándole que el premio de la literatura Nobel ha sido dividido entre los Sres. [José Etienne Federico] Mistral y [José] Echegaray» (7-12-1904).

Protagonistas en el aula

Nuestro suplemento dedicó atención a los galardonados con el Nobel de la Paz en el 2014. Recordamos a la más joven de la historia, a alguien como tú: una estudiante. Malala Yousafzai tenía 17 años cuando recibió este importante premio, que compartió con Kailash Satyarthi, un activista indio por los derechos de los niños.

La Voz de la Escuela 22-10-2014

Malala tenía 15 años cuando sufrió un atentado que casi le cuesta la vida. Su culpa: ser niña en Pakistán y escribir un blog sobre la represión talibana. La Voz de la Escuela (22-10-2014) recogía estas palabras suyas: «La voz tiene poder, la gente escucha cuando hablamos; no se trata de combatir el terrorismo con la violencia, sino con las palabras».

PARA SABER MÁS

1. Si eres suscriptor puedes acceder a la Hemeroteca de La Voz para localizar las noticias a las que hacemos referencia y ampliar información.

2. Busca en la web oficial de los Nobel todos los premiados del 2022. Consulta las listas de cada categoría desde 1901 y lee los motivos por los que fueron premiados.

3. Busca en esta web quién decide los Nobel de la Paz.

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