C. PORTEIRO
Hace apenas una semana que el Gobierno aprobó el anteproyecto de la reforma de la Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo. ¿Por qué debería importarnos?, te preguntarás. Por primera vez en Europa, un país pretende reconocer el derecho de las mujeres —más de la mitad de la población— a solicitar la baja laboral si sufre dolores incapacitantes por la regla. Según algunos estudios, siete de cada diez adolescentes y la mitad de las mujeres adultas los padecen en mayor o menor medida. Pero empecemos por el principio:

¿Qué es la regla?

El sangrado que tienen todos los meses las mujeres en edad fértil —significa que pueden quedarse embarazadas—. Ese sangrado, que aparece por primera vez alrededor de los 12 años, suele durar entre cuatro y siete días, durante los cuales el cuerpo expulsa material biológico que ya no necesita porque no hay un embrión que acoger en el útero. Cada mes, un óvulo —la célula sexual femenina que se genera en los ovarios— viaja a través de las trompas de Falopio hasta el útero; si en esa travesía se encuentra con un espermatozoide (células sexuales masculinas), surge el embrión, que se adherirá a las paredes del útero, preparadas con muchos nutrientes para acogerlo. Si no hay ese encuentro óvulo-espermatozoide, el óvulo es desechado y el útero se desprende de ese revestimiento, y eso es la regla.

¿Por qué es dolorosa en muchos casos?

Para expulsar esa capa de nutrientes, el útero se contrae por la presencia de prostaglandinas, una hormona que en exceso puede provocar calambres muy intensos. Por eso algunas mujeres con la regla tienen dolores tan fuertes que pueden llegar a causar vómitos. ¡Imagina lo que es ir a trabajar o estudiar en estas condiciones! También pueden tener origen en enfermedades como la endometriosis, que consiste en el crecimiento fuera del útero del tejido que lo cubre. Provoca dolor y también puede ocasionar infertilidad. Afecta a una de cada diez mujeres y no hay cura, solo tratamientos para el dolor.

¿Es verdad que provoca cambios de humor?

La mayoría de las mujeres sufren el síndrome premenstrual una semana antes de la regla. Consiste en una combinación de síntomas: cansancio, sensibilidad en las mamas, hinchazón del abdomen, dolor de cabeza y problemas de concentración. La regla solo es el primer paso en un ciclo de 28 días.

Después del sangrado, el cuerpo se prepara de nuevo: el endometrio, que recubre el útero, se va engrosando con la esperanza de albergar un embrión. Los ovarios van preparando la operación salida de dicho óvulo (entre los días 12.º y 16.º). Esos son los días en los que la mujer tiene más energía, gracias a las hormonas que se liberan, y cuando tiene más probabilidades de quedarse embarazada.

 

Prejuicios: Es falso que exista más riesgo de fraude que en otras dolencias 

Como ocurre con muchos asuntos que atañen a las mujeres, no han tardado en manifestar su rechazo a este tipo de baja médica algunas personas, bajo el pretexto de que podrían fingir dolores para no ir a trabajar. Lo primero que hay que tener en cuenta es que este argumento no se sostiene con ningún dato. Es falso. En segundo lugar, no hay ninguna razón para pensar que puede haber más fraude del que pueda haber con otras dolencias.

¿Acaso se duda de igual modo de un hombre que acude a una consulta diciendo que tiene problemas de respiración, cólicos o dolores de espalda que le impiden trabajar? No. Al igual que lo que plantea la ley, es el médico el que debe explorar y determinar si la persona debería acogerse a la baja médica. Cualquier otra consideración es un sesgo de género. Es decir, un prejuicio consciente o inconsciente y no justificado hacia las mujeres.

 

El dilema de las mujeres: ¿me conviene pedir días por la regla?

Una cosa es que las mujeres vayan a tener derecho a una baja médica por regla dolorosa y otra diferente es que la vayan a pedir. Es un debate muy interesante, porque plantean el dilema de solicitarla o no. Por una parte, hay quien teme represalias laborales, pues hay ejemplos: las mujeres japonesas pueden desde el año 1947 pedir días, pero casi ninguna lo hace porque tienen miedo de ser señaladas y penalizadas en su carrera respecto a sus compañeros hombres. Otro debate es que muchas mujeres creen que pedir una baja menstrual es negativo para las mujeres, que pueden acogerse a una baja la general por enfermedad. ¿Tú qué crees? Podéis analizarlo en clase.

ACTIVIDAD BÁSICA

Mi primer cuento

Hay cuentos que nos enseñan a cuidar a los animales, a hacer amigos o cosas tan sencillas como ayudar en casa, pero hay muy pocos que hablen de la menstruación. Ahora que habéis aprendido qué es la regla y cómo afecta a las chicas, preparad una historia que sirva para explicarlo. Podéis darle la forma que más os guste: un cuento, un relato grabado o incluso con viñetas.

 


 

Las actividades de esta unidad están diseñadas por C. Porteiro.

La pubertad

¡Este cuerpo no es el mío!

¿Te has preguntado por qué tu compañera de clase con 13 años es más alta y corpulenta que otros compañeros? Las niñas suelen madurar antes. Pasan la pubertad entre los 10 y los 14 años, mientras que los niños lo hacen entre los 12 y los 16. Se trata, en todo caso, de horquillas de edad que pueden variar en función de cada persona.

¿Qué es eso de la pubertad? Es un período de maduración sexual en el que el cuerpo sufre muchos cambios. Las chicas comienzan a crecer en estatura, les aumenta el pecho y aparece por primera vez el vello en piernas, axilas y pubis. El cuerpo se va redondeando y se ensanchan las caderas hasta que llega la primera regla. Además se empieza a acumular la grasa en la piel, dando lugar al acné (granos que se forman por la obstrucción de los poros por acumulación de grasa).

En los chicos, los cambios empiezan algo más tarde. También es frecuente que sufran acné. Les crece el vello, además de sus genitales, y producen mucho más sudor. También les cambia la voz, volviéndose mucho más grave.

Todos estos cambios están causados por la producción de hormonas. El estrógeno y la progesterona en las mujeres y la testosterona en los hombres.

A menudo nos cuesta mucho aceptar esos cambios. No solo porque vemos que el cuerpo al que estábamos acostumbrados está cambiando y no podemos hacer nada por evitarlo, sino también porque a esa edad los adolescentes comienzan a compararse entre sí y les influye mucho lo que piensen los demás de ellos.

Por eso es muy importante entender que se trata de un proceso natural por el que pasan todas las personas. No solo no es algo de lo que avergonzarse, sino que son cambios con los que debemos estar familiarizados. Al fin y al cabo, ¡se trata de nuestro cuerpo!

Son las experiencias en esta etapa las que pueden marcar definitivamente nuestro carácter. En la pubertad se multiplican los complejos y los miedos, y empiezan a formarse los tabúes, esos asuntos sobre los que nos da vergüenza hablar. ¿Crees que poner en común vuestras inseguridades ayudaría a normalizarlas?

 

La importancia de la educación afectivo-sexual para evitar la toxicidad

Ya hemos aprendido que los niños y las niñas maduran en distintos tiempos. Y no solo es una cuestión biológica, también cultural.

Las familias todavía conservan la costumbre de educar más concienzudamente a las niñas para que eviten situaciones de acoso o embarazos, por ejemplo. Pero no ocurre lo mismo con los niños, a los que a menudo se les dan más libertades. ¿Crees que es justo? ¿Sigue ocurriendo en tu generación? ¿Alguna vez te han hecho comentarios por tu forma de vestir?

A pesar de que las cosas van cambiando, todavía persisten carencias. Hay muchos padres que no son capaces de hablar de todos estos cambios con sus hijos o sus hijas y optan por callar, o incluso prohibir el debate, en lugar de educar. En algunos centros educativos, a la formación afectivo-sexual todavía no se le dedica mucho tiempo, a pesar de su importancia. Más aún con la facilidad que hay en la actualidad para acceder a temprana edad en la red a contenidos e información que pueden conducir a los adolescentes a tener una visión perversa y distorsionada del cuerpo, la sexualidad y las relaciones afectivas. Esa falta de educación puede llevar a conductas tóxicas como normalizar el abuso físico y sexual o tener conductas autolesivas, por la falta de autoestima y conocimientos sobre el propio cuerpo.

ACTIVIDAD MEDIA

Preguntas incómodas

Cuando nos da vergüenza hablar de un tema, lo convertimos en tabú. Eso solo agranda nuestra ignorancia. De uno en uno, formulad esa pregunta incómoda que nunca os atrevisteis a formular a vuestro profe. ¡Hay que estar informados!

ENTENDER

En España existe la pobreza menstrual

Cuando una mujer compra compresas o tampones paga un IVA (un impuesto directo aplicado a lo que se compra) reducido, del 10 %, mientras que un hombre solo paga un IVA superreducido (del 4 %) por la viagra, fármaco contra la disfunción eréctil. ¿Te parece justo?

Hay informes que indican que más de dos de cada diez mujeres han tenido alguna vez problemas para comprar cada mes productos de higiene femenina para la regla. Es lo que se conoce como pobreza menstrual, y es el principal argumento que utilizan muchos colectivos para exigir un IVA superreducido a estos productos de primera necesidad.

Cabría preguntarse si es justo que paguen lo mismo mujeres con rentas altas y mujeres con menos medios. No todas tienen la misma capacidad económica. Es un dilema que va más allá de estos productos y que afecta también a los hombres.

 

ACTIVIDAD AVANZADA

Publicistas por un día

Los anuncios actuales dulcifican la regla hasta tal punto que parece que ni mancha, con los tonos pastel que utilizan. Las marcas venden a las mujeres braguitas en lugar de bragas. ¿A qué crees que se debe este lenguaje visual y verbal? Analizad anuncios para mujeres y elaborad uno alternativo.

PROFUNDIZAR

Del estigma y la burla por tener la regla al paternalismo de los anuncios de compresas

En comunidades del oeste de Nepal se aparta a las mujeres cuando menstrúan, aunque es ilegal. En Ghana o Kenia las niñas pierden varios días de clase al mes porque no pueden comprar compresas. En Japón se las estigmatiza: dicen que no hay mujeres chefs porque ¡durante la regla les cambia el gusto!

¿Has visto a alguna actriz ausentarse en una película para cambiarse el tampón? Las mujeres en el cine no tienen la regla. Lo mismo ocurre con los cuerpos no normativos. Antes era impensable que la protagonista no estuviera delgada, olvidando que en la vida real no es así.

También pasa con la publicidad. Como puedes ver en la imagen de arriba, hay reparos en mostrar el sangrado tal y como es, y se utilizan líquidos azules, mucho más amables. Igual que los tonos pastel y los mensajes paternalistas para vender compresas. En las escenas aparecen jóvenes saltando y sonriendo como si la menstruación fuese una experiencia divertida.

¿Por qué tanto pudor para hablar de la regla tal y como es? Las mujeres siempre se han visto forzadas a ocultarla por vergüenza. Por eso todavía oímos frases como «estoy en esos días» y hay quien tiene reparo en pedir una compresa.

A todo se suma la burla. Se invoca la regla como excusa para menospreciar a una mujer cuando está de mal humo: «¡Déjala, que tiene la regla!». ¿Lo has hecho alguna vez? ¿Te lo han dicho?

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