Fernando Pariente.

La guerra cambió de rumbo y se tornó favorable a los aliados. Las tropas alemanas e italianas no fueron capaces de resistir en el norte de África y perdieron todo aquel territorio. Era preciso definir los objetivos siguientes. Los norteamericanos preferían intentar ya el asalto a Europa desde las costas inglesas, pero Churchill prefería desembarcar en Sicilia. Por eso se reunió la Conferencia de Casablanca entre el presiente norteamericano, Franklin Roosevelt; el primer ministro inglés, Winston Churchill, y los generales franceses De Gaulle y Giraud. Stalin declinó la invitación. Desde el 14 al 24 de enero de 1943 discutieron la propuesta de Churchill, que acabó por convencer a Roosevelt de la conveniencia de ser cautos y debilitar más a las potencias del eje con un ataque sobre Italia antes de intentar el asalto final a Europa.

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