CRISTINA PORTEIRO
Si llamas a tu amigo «bro», sueltas un «¡nah, de locos!» para manifestar sorpresa o saludas con un «¿qué pasa chavales? ¿Todo bien, todo correcto? Y yo que me alegro» está claro quienes son tus referentes. Los tiempos cambian. Unos ídolos se van y otros llegan. Ya no están en los libros, la radio o la televisión. Nacen y crecen en Internet. Se han hecho populares en Twitch, Instagram o Snapchat; ni Facebook ni Twitter son redes que importen demasiado en estos tiempos. Los gamers, youtubers e instagramers se han convertido en ejemplos a seguir para los más jóvenes. Imitan su lenguaje, sus gestos, su forma de jugar y hasta su forma de pensar. Los admiran.

¿Quienes son los más influyentes?

No son superestrellas de cine ni líderes de opinión política, pero ganan mucho dinero y se atreven con todo (videojuegos, reacciones, entrevistas, bromas, retos, canciones y hasta retransmisiones). Llegan a todos los rincones del planeta, desde Argentina a Afganistán. Ibai, El Rubius, Vegetta777, AuronPlay, The Grefg o Willyrex son los reyes de Internet. Seguro que conoces a alguno de ellos, quizá tienes una suscripción a su canal. Son tan famosos que las grandes empresas ya los contratan para todo tipo de eventos fuera de Internet. Los futbolistas se hacen amigos de ellos y hasta los políticos comentan sus vídeos y debates.

¿Por qué enganchan tanto?

No les dicen a sus seguidores cómo tienen que pensar o actuar, hablan un lenguaje sencillo, divierten, elaboran contenidos originales, hacen que su público participe de forma activa y lo hacen en clave de humor, por eso también tienen éxito entre agunos adultos. Atienden las peticiones de sus seguidores porque el éxito de sus canales depende de ello. Son capaces de crear un vínculo estrecho con la audiencia.

¿Son un buen ejemplo?

Depende. Como ocurre en el colegio, hay gente buena y malas compañías. Por eso es importante admirar a quienes respetan a los compañeros y tienen buen comprotamiento y no copiar a quienes se han hecho famosos por insultar. ¿Se les debe exigir la misma responsabilidad que a los padres o profesores? No. Su función no es educar, pero los youtubers más grandes se están dando cuenta de la influencia que tienen en los jóvenes: «Siento la obligación de transmitir cosas positivas a los chavales», dijo The Grefg. Otros prefieren utilizar a sus «ejércitos» de seguidores a acosar a rivales con los que se llevan mal. Esta actitud genera toxicidad (mal ambiente), del que se habla en El Cuarteto de Ibai: «Toxicidad fuera, mala vibra fuera». ¿Has escuchado la canción?

 

The Grefg bate el récord: casi 2,5 millones viendo su «skin»

The Grefg batió todos los récord de Twitch con la presentación de su skin (apariencia) de su personaje de Fortnite. Fueron casi 2,5 millones de usuarios. Siguió más gente su directo que el reestreno de series tan seguidas en televisión como «Cuéntame» en TVE (2.250.000 espectadores).

Educarse en España pero pagar los impuestos en Andorra

Las visitas, las suscripciones y la publicidad en sus canales son una fuente de ingresos muy importante. Algunos ganan una fortuna, pero como en cualquier otro trabajo, tienen que pagar impuestos. Hay quien ha preferido irse a vivir a Andorra para no pagar tanto, como El Rubius, Vegetta777, Willyrex o The Grefg.

No es algo nuevo. Deportistas, empresarios y artistas también han hecho lo mismo. Eso significa que no están contribuyendo a mantener en España servicios de los que se beneficia todo el mundo, como sanidad, carreteras o educación, y de los que ellos disfrutaron en su momento.

No todos piensan así: «Es normal que a la gente que gana muchísimo les quiten dinero. A mí me da igual que me quiten la mitad porque sigo viviendo de sobra. Me parece un buen acto tributar aquí», dijo Ibai. ¿Tú qué opinas?

 

Su influencia es tan grande que compiten con las televisiones

Durante mucho tiempo los medios ignoraron a los youtubers porque consideraban que la televisión seguía mandando en la audiencia. Pero, al igual que ha ocurrido con otros medios, poco a poco está siendo desplazada por Internet. La red es más abierta, hay contenidos para todos los gustos y los usuarios pueden formar parte de la comunidad y participar. Por eso sus cifras no dejan de crecer.

Eso hace que estas estrellas despierten interés entre las televisiones. Recurren a ellos para atraer a la enorme audiencia que les sigue. Ibai, por ejemplo, retransmitió esta semana por primera vez un partido de fútbol oficial a través de Twitch, una labor que hacen los periodistas deportivos. Ocurre también con los youtubers que, sin conocimientos literarios, escriben libros. Esto ha creado controversia. ¿Crees que debe primar la popularidad por encima de la formación?

Aprender así es divertido

La saga literaria de Harry Potter cosechó un éxito rotundo entre los jóvenes. Hasta entonces, a muchos les costaba coger un libro y ponerse a leer. Pensaban que era una actividad aburrida. Pero la historia del mago demostró que el entretenimiento no está reñido con aprender. Internet no es una excepción. Junto a los gamers hay otros creadores de contenidos que han convertido su pasión por el arte, los animales, la historia, la ciencia, la música o la literatura en materia prima para sus canales.

Los booktobers son un ejemplo. Organizan retos literarios, hacen reseñas, recomiendan libros y cuentan la historia detrás de ellos. Ter demuestra que arquitectura, humor, entretenimiento y divulgación no son incompatibles. En sus vídeos habla del uso que hacen los famosos de la iconografía religiosa, explica por qué los arcos de Gaudí son tan raros o por qué le parece tan fascinante la civilización minoica. Y lo hace tomando referentes que todo el mundo conoce. Así es mucho más atractivo y comprensible.

El lenguaje es muy importante, sobre todo cuando se habla de algo que exige tanta precisión como la ciencia y el cosmos. Quantum Fracture, Date un Vlog o CdeCiencia suman más de 5,69 millones de seguidores con sus vídeos cortos donde reflexionan sobre la posibilidad de que vivamos en una simulación o explican cómo funcionan los misteriosos agujeros negros. No solo enseñan conceptos básicos, también despiertan la curiosidad de jóvenes y mayores y demuestran que ser youtuber no tiene por qué tener connotaciones negativas o ceñirse a los videojuegos. Hay espacio para todos.
Estas plataformas son abiertas. Cualquiera puede subir contenidos, por eso también se cuelan personajes que humillan a otros compañeros o aprovechan la juventud de la audiencia para propagar ideas xenófobas (odio a los extranjeros) o machistas, como las de Álvaro Reyes: «Las chicas te dicen no para sentirse poco fáciles», una visión irreal y tóxica de las relaciones.

 

Dani SM, el cura que evangeliza jugando y rapeando

Tiene casi dos millones de suscriptores en su canal de Youtube así que se puede decir que es el sacerdote más popular de la Red. Se divierte jugando al Among Us o al Minecraft. Rapea, entrevista a otros jóvenes con los que charla sin prejuicios, sin sermones, sobre sus creencias, sus inquietudes. Todo el mundo es bien recibido: desde ateos (no creen en Dios) a agnósticos (creen que no es posible saber si existe) o creyentes de otras religiones como el islam. Y ese mensaje de tolerancia ha calado en la comunidad, que lo adora. No habla con la jerga de los curas, sino la de los jóvenes. Se permite licencias, como llamar de broma «caracebolla» a sus compañeros.

 

Tutoriales para saber lo que no enseñan en la escuela

¿Cómo se edita una foto en Photoshop? ¿Y un vídeo? En Internet hay muchas herramientas para poder aprender desde cero disciplinas que, en muchos colegios, todavía no se imparten cuando a los alumnos ya les empieza a despertar la curiosidad. Por eso las redes sociales, además de servir para mantener el contacto con nuestros conocidos, para seguir famosos o para entretenernos, también puede desempeñar un papel importante en nuestra formación. ¿Has recurrido a algún tutorial?

 

PINCHA AQUÍ PARA VER LAS ACTIVIDADES DE ESTA UNIDAD

 

 

ENTENDER

Los roles y clichés sobre las mujeres persisten

María Pombo o Dulceida son dos de las mujeres que más seguidores tienen en las redes. Ambas comparten fotos y vídeos elaborados y patrocinados por marcas que tratan de vender las últimas tendencias de estilo de vida, moda y belleza. Un contenido que afianza roles como el de la mujer famosa por ser guapa y estilosa.

Hay otras chicas como Rocío Vidal (La gata de Schrödinger) que escapan de esos clichés porque les gusta la divulgación científica o literaria. ¿Por qué crees que no tienen el mismo éxito (medido en número de seguidores)?

La lacra que queda por erradicar en estas plataformas sigue siendo, como en la vida real, el machismo. Los insultos a las mujeres y el acoso, aprovechando el anonimato, están a la orden del día. Es más, algunos de los grandes youtubers en su día vejaron a mujeres en sus canales, utilizando expresiones groseras para referirse a ellas en nombre del «humor». Y a ti, ¿te hacen gracia?

 

PROFUNDIZAR

La sobreexposición en las redes y el ansia de ser más popular puede poner en riesgo a los menores

 Aunque nos hacen reír y creemos que son muy felices, hay que entender que detrás de estos nuevos ídolos hay una persona con los mismos defectos, problemas e inseguridades que podría tener cualquiera.

 Detrás de los focos, muchos de ellos se enfrentan a episodios de ansiedad (angustia y estrés extremo) o depresión (una enfermedad que se manifiesta con un estado profundo de tristeza, miedo y desesperanza). La exposición pública, la presión por subir vídeos, por conseguir seguidores y las críticas destructivas afectan a su salud mental.

  Ibai necesitó tratamiento psicológico para superar su ansiedad. Igual que El Rubius, quien llegó a retirarse una temporada para poder recuperarse. Otros, como Marí Montferrer (CdeCiencia), han abandonado Youtube. En su caso, lo hizo tras criticar a la plataforma por utilizar estrategia de ludopatía (adicción al juego) para forzar a los creadores a generar constantemente contenidos.

Para algunos, la popularidad lo es todo y están dispuestos a cualquier cosa por conseguir notoriedad, incluso a exponer a menores de edad. La youtuber e instagramer Verdeliss ha convertido a sus hijos en materia prima para sus vídeos. Retransmite el día a día de su familia. ¿Te parece correcto?

Otros optan por tácticas mucho más peligrosas como los «challenges», en los que llegan a poner vidas en riesgo. ¿Crees que vale la pena?

Compartir en Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir en WhatsApp

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies