Sara Carreira
El IES David Buján de Cambre ha conseguido que sus alumnos organicen su propia feria de ciencias y que lo hagan fuera del recinto escolar. Según la investigadora Sally Reis, profesora de la Universidad de Connecticut y codiseñadora del sistema SEM de enriquecimiento curricular —que en Galicia comenzó como Piteas y ahora ya está en los centros de formación del profesorado— lo mejor que puede hacer un centro para potenciar la excelencia es organizar una feria; y si se hace entre varios colegios y se lleva al exterior, mucho mejor. En el caso del David Buján, solo participa el instituto pero la feria está en el exterior, en las inmediaciones de la iglesia parroquial, y cuenta con el total apoyo del ayuntamiento.

El impulso de los estudiantes es tal que ni siquiera este año se ha suspendido la muestra, que llegó a su tercera edición. ¿Cómo consigue el David Buján algo así? La filosofía de este centro público, que dirige María Mosquera, está detrás de este éxito: propone muchas actividades diferentes a su alumnado, una oferta variada pero también exigente, ya que el estudiante que elige el club de ciencias, el de lectura, las actividades de voluntariado, los programas Erasmus o el musical dedica mucho de su tiempo libre a estas actividades. Al final, es casi imposible encontrar a un alumno que no esté en alguna de estas propuestas.

Drones y videojuegos

Y la de ciencias se ha convertido en una feria a la que acuden centros de toda Galicia, e incluso de diferentes partes del resto de España, con sus inventos e investigaciones. Este año, por ejemplo, hubo además de la exposición —en las carpas, los visitantes recorren los puestos y los alumnos de los centros explican en qué consiste su propuesta— hubo talleres de drones, competiciones de videojuegos, sales de escape o talleres para diseñar sistemas que garanticen la distancia de seguridad (Diseñatón).
La feria es el colofón a un trabajo que inició el propio David Buján (director del instituto hace 25 años), uno de los impulsores del Día de la Ciencia en A Coruña, y que ahora continúa José Viñas, que supervisa la labor de los 40 estudiantes que trabajan durante todo el año para la feria.

Los alumnos

Son protagonistas de su feria. Ellos diseñan el programa, organizan los espacios, se comunican con los otros centros… Hasta le ponen voz a los avisos que van publicando en las redes sociales, que comienzan con una onomatopeya (ding dong, ding dong) que se ha convertido en su seña de identidad

Proyectos

Como buena feria, la Open Science Cambre trae las iniciativas, inventos e investigaciones de colegios de toda España (incluso este año participó vía telemática un instituto italiano). Un jurado determina qué proyectos deben recibir premio, aunque lo importante es estar ahí

 

PRÁCTICAS DE ÉXITO EN EL REINO UNIDO

Zafirakou, una maestra que saluda a cada estudiante en su lengua

En los centros multiculturales un gesto amistoso ayuda a la autoestima del alumnado

Las escuelas donde se practica el saludo personal al alumno —antes de la era covid, por supuesto— descubrían que este sencillo gesto suponía una enorme ventaja, especialmente para el estudiante de bajo rendimiento o aquel que no suele participar en las actividades del aula.

El saludo personalizado es una de las claves del éxito de Andria Zafirakou, profesora de arte de un instituto de Londres que en el 2018 ganó el Global Teacher Prize, un galardón de la Fundación Varkey dotado con un millón de dólares de premio.

En su escuela de Alperton, un suburbio de Londres, el 85% de los alumnos no habla inglés en casa, y en total en el centro se escuchan 35 idiomas.
Zafirakou descubrió las condiciones vitales de sus estudiantes, algunos residentes en infraviviendas con familias extensas, en las que encontrar un espacio silencioso para hacer los deberes es un reto. Y adoptó una serie de medidas de acompañamiento de estos jóvenes, sobre todo gestos de empatía y ayuda.

Una de las más populares es el saludo personalizado. Aprendió unos conocimientos rudimentarios de los idiomas que se hablan en las clases y cada mañana recibe a sus estudiantes con un saludo en su lengua materna. Es una frase, una palmada, una sonrisa, y los jóvenes sienten que a alguien le importan.

En Galicia, también

Uno puede pensar que estas cosas solo ocurren en Londres, y aunque es cierto que la capital inglesa es una ciudad multicultural desde hace décadas, lo cierto es que en Galicia hay muchos centros con una enorme variedad de procedencias entre su alumnado. Hay colegios e institutos con veinte e incluso treinta nacionalidades; la mayor parte hablan castellano en su casa, pero también hay muchos estudiantes del norte de África o de los países del Este de Europa.
En el IES Luís Seoane de Pontevedra (Monteporreiro) los profesores siempre saludan a sus alumnos por el pasillo, y precisamente ese gesto es uno de los más destacados entre los adolescentes: que por fin algún adulto los vea.

 

 

 

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