CRISTINA PORTEIRO

El 23 de marzo, el buque mercante Ever Given hizo historia al quedar atrapado en el canal de Suez y paralizar el comercio mundial.

¿Por qué encalló el Ever Given?

Se cree que el barco encalló (se quedó atrapado en el fondo) porque coincidió una fuerte tormenta de arena con marea baja. Al reducirse el volumen de agua, el buque quedó varado en la arena. Se investiga si pudo ser un error humano.

¿Dónde se quedó atrapado?

En una de las entradas del canal de Suez, una ruta navegable (controlada por Egipto) que conecta el mar Mediterráneo y el mar Rojo. Es la ruta más rápida entre Europa y Asia por mar, por donde llegan hasta Europa el petróleo desde los países árabes y las mercancías fabricadas en China y en el sur de Asia, la zona llamada fábrica del mundo.

¿Por qué tanto revuelo?

Porque se quedó atravesado. El canal tiene una anchura de entre 280 metros y 345 metros. Es muy poco para la longitud del Ever Given (400 metros). Al taponar el paso, las autoridades egipcias tuvieron que suspender el tránsito de centenares de barcos de todo el mundo que necesitaban pasar por esa vía.

¿Cómo de grande es el barco?

Es enorme. De los más grandes del mundo. Este monstruo que transporta contenedores de mercancías mide casi 60 metros de altura. ¡Es más alto que la torre de Hércules! El faro romano que ilumina A Coruña solo alcanza los 55 metros. Además es larguísimo (400 metros). Tardarías casi cuatro veces más en recorrer el barco de una punta a otra que el campo del estadio de Balaídos de un extremo al otro.

¿Qué consecuencias tuvo?

Ocasionó graves retrasos en el transporte marítimo porque el 12 % del comercio mundial pasa por esta ruta, muy importante sobre todo para Europa. Se registraron pérdidas económicas millonarias en empresas que enviaban mercancías y en las que las esperaban. Además, ahora se espera un colapso en los puertos europeos porque llegarán todos los buques de golpe a descargar.

¿Cómo lograron sacar el barco de ahí?

Retiraron durante días varios metros y metros cúbicos de arena con una grúa para tratar de liberar el buque. Tuvieron que esperar, además, una supermarea alta y se ayudaron de remolcadores.

Pincha aquí para comparar el Ever Given con tu localidad

Un buque difícil de manejar que podría cargar 44.800 elefantes

Si un barco es tan grande como para paralizar el transporte marítimo en una región del planeta, lo lógico sería pensar que lo mejor es fabricarlos más pequeños. Las empresas no quieren. ¿Por qué? Porque tendrían que fabricar más barcos y gastar más en combustible para transportar en varios viajes lo que pueden transportar con gigantes como el Ever Given, que tiene capacidad para llevar el equivalente a 44.800 elefantes africanos. Sin embargo, hay expertos que creen que no queda alternativa: no se pueden construir tan grandes porque no hay ni puertos ni canales en el mundo preparados para que pasen. De hecho, aseguran que lo sucedido puede volver a ocurrir en el canal de Suez y en otros pasos estrechos que hay en el mundo.

Rodear África: se tarda más tiempo, es más caro y más peligroso

¿Qué hacer si el canal de Suez está bloqueado? Algunos barcos optaron por dar media vuelta y rodear el continente africano por la costa oriental hasta el cabo de Agujas (el punto más al sur de África, donde acaba el océano Índico y empieza el Atlántico). A partir de ahí, los barcos siguen rumbo al norte, bordeando toda la costa occidental hasta llegar a puertos como el de Algeciras (España) o Róterdam (Países Bajos). El problema de esta ruta marítima es que se tardan 10 días más que por el canal de Suez, cuesta mucho más dinero y es más peligrosa. Hay que pagar más combustible, más tasas para hacer paradas en los puertos y los buques podrían tropezarse con ¡piratas! Sí. Aunque en los últimos años las aguas del Índico están muy vigiladas, todavía hay ataques. En el 2019 un grupo de piratas lanzaron granadas a un atunero español que navegaba cerca de Somalia. Sus guardias resistieron el ataque.

LA ESPERA DE 422 BARCOS PARA CRUZAR

Cada punto de colores es un barco bloqueado por el Ever Given. Al menos 98 embarcaciones con grano, 96 con contenedores llenos de mercancías y 35 petroleros tuvieron que esperar una semana a la cola para poder pasar, aunque el tapón afectó a 422 barcos en total.

Contenedores en el puerto de Singapur. WALLACE WOON / EFE

El sistema circulatorio del consumo

Para que tú puedas jugar con la Play Station o para que tus padres te puedan recoger en coche es imprescindible que el canal de Suez esté abierto. Casi todas las cosas que utilizamos en el día a día han atravesando ese canal, desde el petróleo que les compramos a los países árabes hasta la ropa o las piezas de China, bautizada como la gran fábrica del mundo. Si se interrumpe la navegación puede haber varios problemas. En primer lugar que escaseen las mercancías —algunas imprescindibles para que puedan funcionar empresas gallegas como la planta de coches de Stellantis en Vigo, que utiliza microchips que vienen de Asia—. También puede haber subidas de precios porque hay muchos compradores que necesitan mercancías que llegan a cuentagotas o porque los barcos tienen que buscar rutas alternativas más largas y costosas.

Además, pasado el primer momento, pueden colapsar los puertos. ¡Imagina la que se puede armar si llegan de golpe docenas de buques con miles de contenedores al mismo tiempo a descargar!

Nos llevemos mejor o peor con algunos países, todos estamos conectados por la cadena invisible que es el comercio. Las mercancías, como el oxígeno, fluyen por sus arterias. El canal de Suez es una de ellas. Si hay un trombo, un atasco, todo se va al traste. Hay otras arterias importantes. En España tenemos el importantísimo estrecho de Gibraltar, que separa la península ibérica del norte de África y conecta el mar Mediterráneo con el océano Atlántico. Es un paso obligado para los barcos que atravesaron Suez hacia el norte de Europa. Los barcos que llegan de China y el sudeste asiático tienen que pasar (y pagar) también por el estrecho de Singapur.

Históricamente es un punto caliente del comercio, clave en la Ruta de la Seda (transcurría por tierra desde China hasta Europa, pasando por la India, Arabia y la antigua Persia). Hay que recordar que Colón encontró América cuando buscaba una alternativa a esta ruta. Para aprender a comerciar como se hacía entonces, puedes probar con juegos de mesa inspirados en ella, como Century: la ruta de las especias.

 

El canal de Panamá, clave para comunicar Europa y América con Asia

El canal de Panamá es considerado una joya de la ingeniería. Se construyó para el tránsito de buques del océano Atlántico y el mar Caribe al océano Pacífico, y viceversa. El problema con el que se encontraron para facilitar la navegación es que había muchos desniveles, así que crearon esclusas, que son compartimentos donde se meten los barcos. Una vez dentro, se rellena el espacio de agua o se vacía, hasta que el buque está a la altura adecuada para seguir navegando. Solo lleva entre ocho y diez horas atravesarlo. La alternativa sería rodear toda América del Sur.

 

Eurotúnel: una ruta comercial atascada por la política

Hay accidentes, pero otras veces es la política la que obstaculiza el comercio. Eso es lo que pasa ahora en el eurotúnel, que conecta Francia con el Reino Unido por debajo del mar a través del canal de la Mancha. Los dos países están separados por 50,5 kilómetros. Hasta ahora se podía atravesar sin problemas, pero desde que el Reino Unido abandonó la Unión Europea (brexit) se hacen controles de pasaporte a la entrada y la salida, lo que provoca largas colas. Además, los británicos ya no pueden comerciar libremente con Europa.

 

PINCHA AQUÍ PARA IR A LAS ACTIVIDADES

 

 

ENTENDER

La alternativa al intercambio: la autarquía

Los países dependen unos de otros. España depende de la energía que le suministra Argelia o el petróleo árabe. A su vez, Alemania depende de la huerta española para llenar su despensa de frutas y verduras. Hasta China necesita a los países africanos para conseguir minerales, petróleo, uranio y coltán para fabricar. Por eso el comercio no es una opción, es una necesidad.

Un país puede optar por abastecerse con sus propios recursos. En tal caso, hablamos de autarquía. Siempre sufrirán escasez de algún tipo, como Corea del Norte, el país más hermético (cerrado al exterior) del mundo. Pasaron años de mucha hambre porque su tierra es poco fértil y sus relaciones comerciales mínimas.

¿Es lo mismo que el proteccionismo? No. Esta es una corriente que siguen algunos Gobiernos para evitar que la competencia exterior perjudique a sus productores. El proteccionismo suele encarecer los precios a la larga y restar competitividad al país.

 

 

PROFUNDIZAR

El canal de Suez: el lugar donde el comercio, la historia y los intereses geopolíticos se dan la mano

El canal de Suez no se hizo ayer. Las obras de excavación comenzaron en 1859 de la mano del francés Ferdinand de Lesseps, utilizando campesinos como mano de obra esclava, y se inauguró en 1869.

Su situación privilegiada despertó pronto el interés de los británicos, quienes compraron derechos sobre el canal en 1875. Desde entonces, las potencias europeas lo utilizaron para facilitar la explotación de sus colonias (la India, Filipinas o Hong Kong).

¿Es la primera vez que el canal de Suez sufre un bloqueo? Lo cierto es que no. En el año 1956 y en 1967 Egipto paralizó el tránsito por razones políticas. En la primera ocasión, el presidente egipcio Gamal Abdel Naser nacionalizó el canal (volvió a manos egipcias), provocando la ira de las potencias que lo explotaban: el Reino Unido y Francia. La tensión desembocó en la guerra del Sinaí. Egipto hundió 40 barcos y tuvo que intervenir la ONU para sellar la paz y certificar la retirada de los europeos.

Solo 11 años después (1967), volvió a pasar: varios barcos quedaron atrapados por el fuego cruzado entre Israel, por un lado, y Egipto, Jordania y Siria por otro (Guerra de los Seis Días). El canal quedó cerrado al transporte internacional a cal y canto hasta el año 1975. Algunos marineros llegaron a estar meses a bordo de los buques porque, en ausencia de una tregua, no los dejaban pasar. Tuvieron que organizar turnos para vigilar las mercancías hasta que finalmente las empresas las dieron por perdidas.

Compartir en Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir en WhatsApp

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies