ANTONIO SANDOVAL REY 
Quizá lo hayas hecho alguna vez: vas paseando por una playa y encuentras una piedra plana. La recoges, la colocas entre tus dedos pulgar e índice y, tras echar una ojeada al mar, la lanzas hacia las olas con un impulso de tu muñeca. Con un poco de suerte, la piedra da varios botes sobre la superficie antes de hundirse. ¡Ojalá lo hubiese visto alguien! Pero si entonces ese alguien te preguntase qué tipo de mineral era el que tenías en la mano hace un instante, no sabrías qué responder… Porque ¿cuántos tipos de minerales conoces?

Por otro lado, cada vez más personas curiosean en sus paseos por el campo y la ciudad en busca de diferentes tipos de rocas. ¡Igual tú eres una de ellas! Si no es así, estás de enhorabuena: estás a punto de descubrir que buscar minerales a tu alrededor es de lo más entretenido.

Coge un lápiz de tu estuche, uno negro de los de trazar líneas. Ahí tienes un mineral que te acompaña casi todo el día a todas partes: el grafito. ¿Sabes por qué se llama así? ¿Sabías que es solo una de las formas en las que se presenta el carbono en la naturaleza? ¿Y que otra de esas formas es, por ejemplo, el diamante? Investiga más acerca de él. Si por otro lado prefieres utilizar un bolígrafo, observa su punta. Su nombre proviene de esa bolita que tiene justo ahí: ¿de qué minerales está fabricada? Si mientras investigas te entra apetito y comes algo salado… ¡ahí tienes otro mineral más!: cloruro de sodio. Es como se llama la sal común. También se denomina halita. Busca también más acerca de ella.

¿Se te acumula el trabajo? Una idea puede ser escribir en el encerado, con una tiza, las soluciones que vayas encontrando para esos enigmas. Ya de paso, entérate de qué mineral es la tiza. Y de qué otro estaban hechos antiguamente los encerados (ahí va una pista: se llamaban pizarras). ¿Qué otros minerales tenéis en clase? Mira a tu alrededor, dentro de la mochila, e incluso en tu ropa. Y si tienes un teléfono móvil, míralo también: ¡en ese aparato hay multitud de minerales diferentes!

La cosa se pondrá más interesante cuando salgas a pasear alrededor del centro escolar: en todas las calles o caminos encontrarás multitud de rocas diferentes. En fachadas, aceras, monumentos…

Una yincana de materiales

Ahí va una actividad que igual se anima a plantear tu profe de ciencias. Dividid la clase en varios equipos. Con ayuda de una guía de minerales, cada uno prepara dentro y alrededor del cole una yincana de minerales que, una vez revisada por el profe, otro de los equipos tendrá que superar en un tiempo máximo. ¿Qué equipo acaba antes? La prueba puede consistir, por ejemplo, en cuatro preguntas como esta: ¿De qué mineral están hechas las escaleras de…? Busca en la web Geodiver información sobre los minerales con los que se fabrica un teléfono móvil.


asandovalrey@gmail.com es escritor y divulgador.

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