SARA PÉREZ

Nunca fue una buena estudiante, lo dice ella. Ahora, que trabaja como contable en una empresa de construcción en la capital ourensana y que por fin ha encontrado el camino a seguir. Con el que se siente bien, satisfecha y realizada. Quizás fuese la falta de motivación, o el hecho de no encontrarles el sentido práctico a los conocimientos que día tras día trataba de retener en su cabeza. Pero lo cierto es que la vida de Benazir Álvarez (Castro Caldelas, 1997) cambió por completo cuando, al terminar la ESO, se topó con la formación profesional (FP).

—¿Cómo te decides por una FP?

—Siempre digo lo mismo: fui muy mala estudiante. No me gustaba, suspendía. Entonces, en lugar de hacer bachillerato, decidí ir por otro lado, algo más sencillo. Me metí en el ciclo medio de Actividades Comerciais, y aunque digo que nunca lo cuento, gracias al medio entré directamente en el superior. Seguí por la rama de comercio e hice el de Gestión de Ventas y Espacios Comerciales. Y cuando lo terminé, decidí continuar por Administración y Finanzas, que estaba relacionado con las ventas. Era continuar en la línea. Más difícil, algo más serio, pero bien. Con esfuerzo. Siempre cuento que yo suspendía contabilidad, que para mí era la más difícil. Hoy en día vivo de ello, y antes era lo peor de mi vida.

—Teoría y mucha práctica. ¿Es esta última la mejor parte, lo más atractivo para hacer una FP?

—En los ciclos superiores son nueve meses de clase, el primer año, y el segundo son seis de clase y luego las prácticas. En el de comercio las hice en Joya y Diseño, una joyería, y en el de Administración y Finanzas las hice en Asesoría Campelo, y ahí contabilizaba facturas. Las FP son muy dinámicas, no es solo tener unos apuntes, chapar y luego plasmarlo en un examen. En el ciclo había una asignatura de simulación, en la que hacíamos trámites reales de empresa. Nos llamábamos por teléfono incluso con otros centros que también tenían esa clase. No es coger los libros y chapar, sino más práctico. Al tener esos tres meses de prácticas, te das a ver en las empresas, y así tienes la oportunidad de que te conozcan.

—Terminas el ciclo y ¿cómo te planteas la búsqueda de trabajo?

—Yo terminé en diciembre del 2020, en época covid. En la gestoría en la que hice las prácticas no tenían mucho trabajo, pero me contrataron 15 días en enero. Y luego estuve parada, buscando trabajo. De la propia gestoría me llamó la jefa, que sabía de unas empresas en las que buscaban gente, y me aconsejó que enviase mi currículo. Estuve parada dos meses y luego ya empecé donde estoy ahora.

—¿Cómo es la adaptación a la vida laboral?

—Es diferente. En clase se impartían muchas cosas, lo dabas todo, y en el mundo real te centras en la realidad, en la propia actividad de la empresa. En clase me tenía que saber todas las cuentas de todas las cosas, el plan general contable, de memoria. A la hora de ponerse a trabajar te concentras en cosas más concretas.

—Eres contable en una empresa de construcción. ¿Cómo explicarías tu trabajo?

—En Obras y Servicios Gómez Crespo nos dedicamos a la obra pública, licitamos en concurso con otras empresas para hacer obras públicas. Mi función es la de llevar el departamento administrativo, junto con otra compañera. Los viernes por la tarde llegan los obreros después de pasar toda la semana en la obra y me traen los albaranes. Después llega la factura, adjunto el albarán y se lo paso a los jefes de obra, que son quienes le tienen que dar el okey. El jefe de obra me devuelve la factura a mí, y cuando sé que está bien la apunto en la obra y la contabilizo. Y después realizo el pago de la factura a esa empresa subcontratada. Al tener mucha obra, subcontratamos.

—¿Es muy rutinario?

—Hay un orden, con guiones y pautas, pero todas son diferentes. ¿Si los días son iguales? Es imposible, ninguno es igual a otro.

—¿Qué han hecho tus compañeros al terminar la FP?

—Todos todos están trabajando.

—Y en el futuro…

—Seguir trabajando y formarme más en contabilidad. En la empresa tenemos la opción de hacer cursos. Todavía no me ha coincidido ninguno, pero los haré seguro.

Perfil que se busca para un puesto así

Capacidad de abstracción, análisis y síntesis

Ser contable y trabajar en el departamento administrativo de una empresa requiere de un perfil de humanidades o ciencias sociales. Esta es la descripción de conocimientos, habilidades e intereses que debe tener en cuenta un estudiante que se sienta atraído por este trabajo:

Conocimientos previos

Conocimientos básicos de informática (recomendado).

Dominio de las matemáticas y conocimientos de economía y estadística.

Dominio del inglés (recomendado).

Habilidades y aptitudes

Buena capacidad de concentración, organización y planificación.

Gran capacidad de análisis.

Habilidad para resolver problemas.

Eficiencia y capacidad para trabajar bajo presión y con rapidez.

Gran capacidad analítica.

Honestidad, integridad y transparencia.

Buena capacidad de comunicación e improvisación.

Predisposición a la interacción interpersonal y grupal y al trabajo en equipo.

Capacidad para gestionar de forma eficaz y eficiente tanto los recursos financieros y materiales como los humanos.

Capacidad de abstracción, observación, análisis, síntesis y razonamiento lógico.

Pensamiento metódico.

Intereses

Interés por el estudio de los sistemas económicos y su funcionamiento.

 

Esta información ha sido realizada por el equipo de expertos de viaedu.es

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