Fernando Pariente.

Napoleón se escapó de la isla de Elba el 26 de febrero de 1815 y recuperó el mando de su ejército y el poder, iniciando el período denominado de los Cien Días. Gran Bretaña y Prusia reaccionaron con rapidez y pusieron en la frontera norte de Francia dos ejércitos: el británico, aliado a holandeses y belgas, y mandado por el duque de Wellington, que contaba con 67.000 hombres; y el prusiano, mandado por el mariscal Von Blücher, que contaba con 60.000. Las tropas de Napoleón contaban con 74.000 soldados. El emperador decidió tomar la iniciativa y atacar al enemigo antes de que iniciase la invasión de Francia que preparaba. El ataque francés comenzó después del mediodía del 15 de junio. Fue, por tanto, una batalla que se desarrolló en distintos días y tuvo diferentes escenarios: el pueblo de Ligny, Quatre Bras, Wavre y el monte de Saint-Jean. Se dio por cumplida el día 18 de junio a las 21,00 horas, cuando Wellington y Von Blücher se encontraron en lo que había sido el cuartel general de Napoleón, en la Belle Alianc. La fama de la victoria se la llevaron Wellington y los británicos, pero quienes más contribuyeron a ella en el campo de batalla fueron los alemanes de Von Blücher.