Fernando Pariente.

Ernesto Halffter perteneció al grupo de poetas de la Generación del 27 y puso su genio musical al servicio de los versos de sus amigos. Él convirtió en música poemas de Rafael Alberti y de Rubén Darío y, a cambio, Salvador Dalí pintó la portada a algunas de sus partituras. Discípulo y gran admirador de Falla, convirtió en la obra musical de su vida la finalización de la cantata que el maestro había dejado inacabada sobre el poema de Jacinto Verdaguer: La Atlántida. La familia del compositor granadino se lo encargó a él, como el discípulo más representativo del maestro, y él puso más que su empeño en la tarea: le dedicó años. El encargo lo recibió en 1946 y hasta 1961 no terminó una primera versión, que se estrenaría en la Scala de Milán en 1962. La segunda versión se estrenó muchos años después, en 1976 en el Festival de Lucerna para conmemorar el centenario del nacimiento de Falla.