Fernando Pariente.

En 1775 el suizo Johann H. Pestalozzi abrió en Neuhof una escuela para niños pobres inspirada en el modelo del Emilio de Rousseau. El proyecto fracasó, pero la vocación pedagógica de su impulsor acabó triunfando. Pudo experimentar su pedagogía en un castillo cedido por el gobierno, en Berna, y lo reflejó en su obra Cómo Gertrud enseña a sus hijos (1801). Pestalozzi se proponía la reforma de la sociedad desde una educación integral del individuo. Por primera vez se fijó la prioridad en el propio niño, en sus capacidades, su psicología, su evolución. En su metodología se concedía un amplio margen a la iniciativa y capacidad de observación, y se integraban, además, la práctica de manualidades y de tareas agrícolas.