CRISTINA PORTEIRO
Casi todas las familias planifican mes a mes sus cuentas. En una hoja apuntan los ingresos que entrarán en casa (el dinero que ganarán por trabajar o por la pensión si la cobra) y los gastos (lo que esperan pagar en facturas, compras o comida). Lo normal es que los gastos no superen a los ingresos, de lo contrario, tendrían que echar mano de los ahorros o pedir prestado dinero. Para evitarlo, es muy importante gastar con cabeza. Al igual que las familias, el Gobierno hace todos los años sus propias cuentas. Se llaman Presupuestos Generales del Estado (PGE) y son una ley que dice en qué se va a gastar el dinero; a diferencia de una familia, que puede ir decidiendo sobre la marcha, en los PGE todo tiene que estar por escrito (se llaman partidas y en ellas se dice cuánto dinero se destinará para cada cosa) y si no está escrito, no se puede gastar en eso.

¿Cuánto gastará el Estado (España) el año que viene?
Este año el Presupuesto es de 550.000 millones de euros, el equivalente a la mitad de la riqueza que genera España en un año. Es un gasto histórico que el Gobierno justifica por las necesidades que han surgido por la crisis del covid. La mitad de este dinero se destinará a las políticas sociales (pagar las pensiones de los abuelos, las ayudas a las familias más vulnerables o el paro a los trabajadores que se queden sin empleo).

¿De dónde vendrá el dinero?
Sobre todo de los ingresos (lo que recaude el Estado en impuestos), del dinero que pida prestado (deuda) y de las ayudas de la Unión Europea (UE). Hay dos tipos de impuestos: los directos, es decir, las empresas y los trabajadores pagan una parte de lo que ganan al Estado, y cuanto más ganan, mayor porcentaje de dinero tienen que pagar (son progresivos); y los indirectos, es decir, el Gobierno se queda con una parte de lo que cuestan las cosas y los servicios, y no importa quién los adquiera, todos pagan lo mismo (por un refresco de 1,20 euros, el Estado se queda con 12 céntimos, el IVA). En España la recaudación es menor que la media europea. Otra parte de los gastos se cubrirán con dinero prestado que habrá que devolver con intereses, aunque este año la UE ofrece millones que no hay que devolver.

¿Son definitivos estos Presupuestos?
No. Como cualquier ley, se trata de una propuesta que el Gobierno tendrá que presentar al Congreso de los Diputados (donde están nuestros representantes políticos). Los partidos podrán proponer cambios, votar en contra o a favor (se necesitan 176 de los 350 votos para aprobarlos).

¿Qué pasa si el Congreso los rechaza?
El Gobierno puede ampliar la vigencia de los actuales, que de hecho son las cuentas del 2018. Desde entonces, los partidos no han sido capaces de ponerse de acuerdo para actualizar las cuentas.

Las 551 hojas en 4,81 megabytes
En el pasado se solían presentar los Presupuestos como libros y llegaban al Congreso en camiones. Este año el libro amarillo de 551 páginas con las cuentas del Estado se ha comprimido y distribuido en formato digital. La información ocupa 4,81 megabytes.
De cada 100 euros de educación, 43 se destinan a becas

Profesores y alumnos saben bien que los recursos escasean. Y eso se ha notado mucho más desde la pandemia, con los problemas para seguir las clases desde casa, recibir refuerzo educativo, conseguir material escolar o pagar las facturas de la universidad. Por eso el Gobierno quiere aumentar el dinero para educación. Por cada 100 euros que venía gastando, añadirá otros 70. Casi la mitad servirá para pagar becas de estudio a quienes tienen menos recursos económicos.

Será un gasto «histórico», como nunca antes se había hecho. El dinero destinado a educación ha caído desde la anterior crisis (2009) y apenas se ha recuperado, a pesar de que los expertos insisten en que es urgente aumentar su presupuesto para evitar desigualdades y abandono escolar. Es tan importante, que el Gobierno planea dedicar el mismo dinero a la compra de vacunas que a la formación digital de profesores y estudiantes.

 

Uno de cada 7 euros de gasto en Sanidad va para vacunas

El Gobierno, consciente de los apuros que atraviesa la sanidad española con la pandemia, ha incluido en sus cuentas un cajón con 7.330 millones de euros para reforzar la atención hospitalaria y comprar equipamientos médicos y vacunas (uno de cada siete euros).

Habrá 75 euros más por cada cien gastados hasta ahora. Hay que tener en cuenta que la sanidad —como la educación— es un área que gestionan las comunidades autónomas, así que a este presupuesto se sumarán las ayudas de zonas como Galicia. Este incremento cuenta con el visto bueno de las autoridades europeas. Y es que España gasta menos que otros países vecinos en sanidad. Una parte importante de este gasto se cubrirá con ayudas de la Unión Europea, club en el que está España.

 

Galicia pierde con estas cuentas

¿Cuánto dinero recibirá Galicia en el 2021? A pesar de estar ante unas cuentas «históricas» por todo lo que se va a gastar, el Gobierno central solo está dispuesto a enviar unos 832 millones de euros a la comunidad gallega, la sexta más beneficiada. Aunque puede parecer mucho, es un 11 % menos respecto a los últimos Presupuestos. Eso significa que por cada 100 euros que venía recibiendo la región, ahora solo llegarán 89, algo que no se veía desde el año 2004.

Te estarás preguntando por qué. Según la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, hay comunidades que han sufrido más pérdidas económicas por culpa de la pandemia. Además, Galicia ya ha recibido mucho dinero en los últimos años en comparación con la población que tiene. Aunque eso es cierto, también hay que tener en cuenta que Galicia no es tan rica como Cataluña o Madrid, pero tiene los mismos problemas. Seguramente habrás visto a trabajadores de bares y restaurantes protestando porque han perdido mucho dinero en esta crisis, o conoces a familias de trabajadores de Alcoa que temen perder su empleo en los próximos meses o del dueño de algún comercio que ha tenido que cerrar el negocio porque ya no vende como antes. La economía, como todo, también se tiene que transformar tras la crisis del covid —sin olvidarse de quienes no pueden adaptarse—, y para eso se necesita dinero.

Uso de los fondos
Tanto España como nuestros vecinos europeos acordaron invertir los presupuestos —y las ayudas que nos dará la Unión Europea— en lograr que la economía contamine menos y aproveche las oportunidades del mundo digital. Esto se puede lograr promoviendo el transporte público, rehabilitando casas mal aisladas de la humedad y el frío, extendiendo ayudas a la compra de coches eléctricos, consumiendo energías renovables como la eólica —en la que Galicia es una potencia— o mejorando la asistencia sanitaria en zonas más aisladas con aplicaciones electrónicas, por ejemplo. ¿En qué invertirías tú?

Los jóvenes de hoy son los que acabarán pagando

España tendrá que pedir dinero prestado para capear la crisis y sostener la economía. Pero ¿a cuánto ascenderá la factura? A finales del 2021 alcanzará el volumen de riqueza que produce el país en un año y tres meses. Ese dinero prestado no se devolverá de un día para otro. Podría tardar décadas. Los jóvenes, futuros trabajadores, cargarán con los recortes de gasto público o las subidas de impuestos que deberá hacer el Gobierno para recaudar dinero con el que saldar su deuda. ¿Crees que España debería haber sido más responsable con sus cuentas? ¿Es justo que carguen las nuevas generaciones con esa hipoteca?

La disciplina presupuestaria, en cuarentena

Las cuentas de España y los países del euro deben ser sostenibles. Por eso se han fijado unos límites de deuda y déficit (saldo negativo entre lo que ingresan y lo que gastan). Quienes se desvían, deben ajustar sus presupuestos. Esto es lo que se conoce como disciplina presupuestaria. Las pérdidas económicas por la pandemia han obligado a aplazar esos compromisos. ¿Por qué? Sin gasto público, el consumo y las empresas irían muriendo lentamente y eso dificultaría la recuperación. No obstante, en la anterior crisis se siguió un camino diferente. ¿Qué crees que es lo más adecuado?

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ENTENDER

Impuestos para reducir las desigualdades

Los impuestos sirven para que el Estado junte suficiente dinero y lo pueda emplear en cosas que usamos todos. En España ir al médico no cuesta dinero, ni ir al colegio; pero no es gratis, porque alguien tiene que pagar a profesores y médicos, y los colegios tienen calefacción y los hospitales, sábanas y comida. Todo eso se paga con el dinero del Estado.

En España, una persona con un sueldo alto (por ejemplo, la ejecutiva de una empresa) da al Estado el 45  % de sus ingresos; en cambio, si esa persona cobra poco, solo da el 19  %. Como media, los españoles aportamos un 25 % de nuestro sueldo al Estado. ¿Es mucho? Si viviésemos en Dinamarca sería el 35  %.

¿Por qué son importantes? La recaudación de impuestos progresivos permite redistribuir la riqueza para que no se dispare la desigualdad entre los más ricos y los más pobres. Sin embargo, en la última década, el mundo ha ido en sentido opuesto: uno de cada cien ciudadanos concentra casi la mitad de la riqueza mundial. ¿Crees que es justo?

PROFUNDIZAR 

El Ejecutivo, sin mayoría absoluta, tiene que pactar y negociar si quiere aprobar las cuentas

Galicia, gobernada por Alberto Núñez Feijoo (PP) no ha salido muy bien parada del reparto de fondos con respecto a otros años. No es el caso de Cataluña, el País Vasco o la Comunidad Valenciana, gobernadas por otros partidos.

Para aprobar los Presupuestos, el presidente Sánchez necesita el apoyo de diferentes partidos (además del de sus diputados en el Congreso), por eso hay quienes creen que a esas comunidades les ha repartido más dinero para que voten a favor. En el caso de Galicia, el BNG votará a favor si en los Presupuestos se indica una rebaja en el precio de la autopista. ¿Te parece bien?

Esta situación  de negociaciones no es nueva. En febrero del 2019, los partidos independentistas catalanes rechazaron las cuentas de Sánchez por negarse a poner en libertad a los políticos presos involucrados en el referendo ilegal de independencia. Esto supuso la ruptura de la alianza de partidos que había liderado Pedro Sánchez (PSOE) para sustituir al expresidente Mariano Rajoy (PP) con una moción de censura en el 2018. Tras ese fracaso, no le quedó otro remedio que convocar elecciones. Es muy importante contar con talante negociador para llegar a acuerdos con personas que no piensan como nosotros. ¿Hasta dónde estarías dispuesto a ceder?

Los enfrentamientos por conseguir más dinero de los Presupuestos no acaban en las comunidades. Dentro de ellas hay zonas mejor o peor atendidas. Ourense solo se llevará 2,74 euros de cada cien que reciba Galicia. Ferrol, sin embargo, recibirá 26,2. ¿Qué necesidades hay en la zona donde vives? ¿Qué te gustaría mejorar primero?

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