Como ocurre con casi todas las cosas, es bueno si se utiliza bien. El aire acondicionado ayuda a soportar mejor las altas temperaturas que se dan en algunos lugares, especialmente en las horas centrales de los días de verano. Pero se ha que procurar que la diferencia de temperatura entre el exterior y los espacios interiores con climatización no sea muy grande, ya que nuestro organismo se puede resentir. En general se recomienda poner el aire acondicionado entre 23 y 25 grados, y ser cuidadoso con la instalación, manteniendo limpias las conducciones para que no acumulen microbios que pueden provocarnos una infección al respirar el aire que las atraviesa.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies