Antonio Sandoval Rey

El pasado 21 de diciembre, justo un día antes de comenzar las vacaciones, tuvo lugar, como cada año por esas fechas, el solsticio de invierno. La palabra Solsticio, de origen latino, significa «Sol quieto». Durante unos días antes y después de aquel miércoles, el Sol salió y se puso en los mismos lugares del horizonte. A continuación, comenzó a salir y a ponerse, cada mañana y cada tarde, un poquito más al norte.

El próximo 21 de junio, solsticio de verano, habrá llegado al final de ese camino por nuestros horizontes oriental y occidental. Como si dudara qué hacer, en torno a esa otra fecha saldrá y se pondrá en los mismos sitios antes de comenzar a hacerlo poco a poco cada vez más hacia el sur.

Pleno invierno

Piensa que, además, conforme avanza hacia el verano, la altura del Sol en el cielo a mediodía es cada vez más alta, y los días más largos. ¿Te afectan de alguna manera esos cambios? Sin duda, dirás: «Para empezar, en estos meses invernales me abrigo mucho más». ¿Qué otras diferencias eres capaz de mencionar? ¿Y entre la naturaleza que te rodea?

Si tu centro educativo está en los alrededores de un pueblo o de una ciudad, es posible que cerca de él se conserve un bosque de árboles autóctonos, por diminuto que sea. Refugiados quizá alrededor de un río que gracias a las últimas lluvias se ha vuelto muy cantarín, seguramente vivan ahí un puñado de sauces, robles, abedules y otras especies de árboles. Y con ellos, una flora y una fauna de lo más diversas. Mucho más diversas de lo que a primera vista puede parecer. Acércate y echa una ojeada a ver qué sucede allí en estas fechas.

Duendes entre las ramas

Los árboles aparentarán estar inmóviles y como sin vida. Entre sus ramas, muy vacías de hojas, podrás ver perfectamente el cielo azul o gris. Gracias a esa luz que penetra entre ellas, los líquenes y musgos que cubren los troncos destacan mucho más. Parecen llevar siglos ahí puestos. En torno a las raíces se descomponen, además, montones de restos de hojas de color pardo. ¿No parece haber mucho más que ver? No te muevas. Aguarda, observa y escucha. Si tienes suerte, aparecerá algún duende.

No, no se tratará de un minúsculo individuo de gorro puntiagudo. Pero sí de algo no menos sorprendente. Por ejemplo, un acróbata cubierto de plumas de varios colores que salta de ramita en ramita, en busca de pequeños insectos. ¡Igual ves de más de uno! En estas fechas, pequeños pájaros como los carboneros, herrerillos y mitos forman activas bandadas para recorrer juntos las copas de los árboles. ¿Escuchas cómo se llaman entre sí? ¿Qué se dirán?

Toma buena nota

Apunta cuanto veas en ese bosque: colores, sonidos, formas, presencia de animales… Haz algunas fotos, o dibujos. Toma buena nota, en especial, de aquellos detalles que, en tu opinión, habrán cambiado mucho dentro de seis meses, cuando llegue el 21 de junio y este curso esté a punto de terminar. Hasta entonces, regresa de vez en cuando por el bosque y comprueba cuáles de esos cambios comienzan a suceder.

Para saber másPara conocer cuándo sale y se pone el Sol donde vives cada día del año: https://www.meteogalicia.gal/web/predicion/orto/ortoIndex.action?request_locale=gl 

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