Inauguración del primer monumento a Curros Enríquez en Ourense (1913) | José Pacheco

Fernando Pariente.

A Coruña acogió a Curros Enríquez con motivo de su apelación ante la Audiencia Territorial contra la condena de dos años y cuatro meses, más una multa, que le había sido impuesta en Ourense por denuncia del obispo contra su obra Aires da miña terra en 1880. Entonces le defendió el famoso abogado Luciano Puga, también alcalde de la ciudad y conocido cocinero y crítico gastronómico que firmaba sus artículos con el pseudónimo de Picadillo. La buena relación del poeta y la ciudad culminó con la celebración de un homenaje en 1904: volvió Curros temporalmente a Galicia, desde La Habana donde residía, y la ocasión fue aprovechada por un grupo de intelectuales coruñeses para organizarle un homenaje en el teatro Principal, hoy Rosalía Castro, en el que se le coronó como poeta de Galicia. El primer poema escrito por Curros en gallego, cuando aún era estudiante, se titula Cántiga. Años más tarde se le puso música y hoy es una las canciones más tradicionales gallegas.

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