ANTONIO SANDOVAL

Un curso más, cada vez más lejos las vacaciones de verano, has vuelto o comenzado a formar parte de uno o varios grupos que te acompañarán a lo largo de los próximos meses: tu clase, tu equipo deportivo, tu grupo musical o de teatro, tu pandilla de siempre…

En las sociedades modernas cada persona pertenecemos a varios grupos. Algunos están formados por individuos que sencillamente coinciden en un mismo interés, por ejemplo los coleccionistas de sellos o los seguidores de cualquier tiktoker. Otros, por una pasión, como es el caso de los seguidores de un equipo de fútbol o de un artista musical. Otros más, por quienes profesan una misma religión, o coinciden en una ideología… Los más importantes para muchos de nosotros son aquellos unidos a tope por los lazos del cariño: la familia y los amigos.

¿A cuántos grupos diferentes perteneces? ¿Cuántos de ellos se comportan como una piña, y cuántos no? ¿Por qué?

Conos, estróbilos o piñas

Así es como se denominan en botánica esas estructuras tan características que alojan las semillas de las coníferas. Es decir, de pinos, abetos, píceas… Investiga cuántos tipos diferentes de coníferas hay. Y ya de paso, qué extensión ocupa este tipo de árboles a nivel global: ¿están sus bosques entre los más extensos del planeta, o no?

Las coníferas llevan sobre la Tierra cerca de 300 millones de años: busca también en qué momento llegaron a ser nada menos que las plantas terrestres más abundantes, y qué tipo de criaturas iban y venían por entonces bajo ellas.

El caso es que una de las principales características de las coníferas es precisamente que sus semillas, mientras se desarrollan, crecen en el interior de esos estuches tan llamativos, formados por una especie de apretadas escamas que crecen en torno a un eje central. Cuando están listas para comenzar su aventura, esas escamas se abren igual que pequeñas compuertas y esas semillas caen donde, si tienen suerte, darán con el tiempo lugar a un nuevo árbol.

Por el suelo y por las ramas

Si hay algún pinar, o grupo de pinos, cerca de tu centro escolar, acercaros hasta él y observad algunas de las piñas que hayan caído al suelo o se mantengan en sus ramas. ¿Sabías que son los órganos femeninos de estos árboles? Investiga cómo son los masculinos, cómo se produce la polinización y cuánto tarda cada semilla, también llamada piñón, en crecer y lanzarse al mundo.

Muchos piñones, por supuesto, no consiguen convertirse en árboles. De hecho, muy pocos lo logran. Los demás, y tanto en el suelo como en las ramas, terminan formando parte de la dieta de un sinfín de criaturas, que incluyen en Galicia desde ardillas a unos pájaros muy vistosos que habItan en los pinares de montaña y que se llaman cruzabicos o piquituertos porque su pico tiene las puntas cruzadas para abrir las piñas.

Por cierto que la ciencia viene demostrando en los últimos años cómo los árboles de los bosques se comportan, a su manera, como una piña: en numerosas ocasiones colaboran entre sí, e incluso se ayudan unos a otros. Investiga también acerca de esto: ¿cómo lo hacen? Ojalá que vuestra clase, en este curso que ya navega rumbo a junio, sea así. ¡Porque no hay nada mejor que formar parte de un grupo que se siente como una piña!

Para saber más

¿Qué tipo de árboles son los más abundantes de Galicia? Consúltalo en el Inventario Forestal Galego.


asandovalrey@gmail.com es escritor y divulgador.

 

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