Autora: Susana Pérez Castelo

Presentación

El consumo excesivo de algunos alimentos, como los azúcares, algunos tipos de grasas o la sal, pueden llevar a padecer enfermedades crónicas que deterioren nuestra calidad de vida y pueden incluso llegar a comprometerla. Un estudio recientemente publicado en la revista científica The Lancet, realizado por más de 130 investigadores de 40 países, concluye que comer mal provoca una de cada cinco muertes que se producen en el mundo, un valor superior a las ocasionadas por el consumo de tabaco o la hipertensión, dos de las causas más frecuentes de mortalidad en personas adultas.

1. LA NOTICIA

Si abusas de estos alimentos, morirás antes

Una dieta deficiente mata a más personas en el mundo (11 millones) que el tabaco (8 millones)

UXÍA RODRÍGUEZ / LA VOZ DE GALICIA | 25/04/2019

Comer mal mata y un nuevo estudio lo ha demostrado. Los investigadores han analizado la relación entre la ingesta de 15 alimentos y nutrientes entre los adultos mayores de 25 años en 195 países y los fallecimientos por enfermedades crónicas no transmitibles.
Entre 1990 y el 2017 estudiaron estos parámetros: dietas bajas en frutas, verduras, legumbres, granos enteros, nueces y semillas, leche, fibra, calcio, ácidos grasos omega-3, grasas poliinsaturadas y dietas altas en carne roja, carne procesada, bebidas azucaradas, ácidos grasos trans y sodio. ¿El resultado? En el 2017, once millones de personas se murieron en el mundo por culpa de una dieta desequilibrada, es el 22% de todos los fallecimientos en adultos. De todas esas personas, diez millones perdieron la vida por enfermedades cardiovasculares, 913.000 por cáncer, 339.000 por diabetes tipo 2 y 136.600 por enfermedades renales.

La noticia en La Voz

Más noticias relacionadas con el tema:

La Voz de Galicia. 06/04/2019
¿Es posible comer sano a diario? Este es el plan para una semana

La Voz de Galicia. 06/04/2019
El secreto de la longevidad gallega reside en la dieta atlántica

La Voz de Galicia. 26/04/2019
Europa limitará las grasas trans en los alimentos, pero ¿por qué son perjudiciales para la salud?

2. OBJETIVOS

– Conocer las bases de una buena alimentación y su importancia para el mantenimiento de un buen estado de salud.

– Reflexionar sobre los propios hábitos y los de las personas del entorno más cercano.

– Descubrir las necesidades de hidratación como parte de una buena nutrición.

– Reconocer qué alimentos forman parte de la llamada dieta atlántica y qué beneficios aporta.

– Iniciarse en la metodología científica a partir de la observación del propio entorno, la recogida de datos, su análisis y la obtención de conclusiones.

3. CONTENIDOS

La relación entre los hábitos alimentarios y algunas enfermedades crónicas, como la diabetes o la hipertensión, ha sido objeto de numerosas investigaciones científicas, cuyos resultados han servido como referencia para las guías dietéticas impulsadas desde organismos nacionales e internacionales. Alimentarse de forma equilibrada, atendiendo a las necesidades nutricionales de cada persona, resulta una de las mejores herramientas a nuestro alcance para tener un buen estado de salud.

De acuerdo con los datos obtenidos en el estudio publicado en The Lancet, hay tres factores dietéticos a los que puede atribuirse la mitad de la mortalidad debida a la dieta: la baja ingesta de fruta, de cereales integrales y el alto consumo de sal. La otra mitad de los fallecimientos debidos a la dieta corresponderían a los altos consumos de carne roja, carnes procesadas, bebidas azucaradas y grasas trans.

Ante estos datos, los expertos en nutrición señalan que las campañas de promoción de alimentación sana deberían no solo centrarse en reducir el consumo de sal, grasas o azúcares sino también en promover un incremento de los alimentos más saludables, como las frutas o los granos integrales.

Los cereales son una de las principales fuentes de hidratos de carbono, y deben consumirse preferentemente integrales. Constituyen uno de los pilares de las dietas equilibradas, junto con las frutas y verduras, que aportan sobre todo vitaminas, minerales y fibra, que favorece el tránsito intestinal.

La sal común es, químicamente hablando, cloruro sódico, con un contenido en sodio de aproximadamente el 40 %, y cloro en un 60 %. Por eso, cuando se habla de consumo de sal lo más importante a tener en cuenta es el contenido de sodio. Es de vital importancia en nuestra dieta, pues contribuye a regular la cantidad de agua en el cuerpo, evitando la deshidratación; también ayuda a controlar la presión sanguínea, y participa en los mecanismos de la transmisión de los impulsos nerviosos y en la contracción muscular. Pero el excesivo consumo de sal se relaciona con el desarrollo de enfermedades cardiovasculares.

Alimentos como las carnes rojas aportan sobre todo proteínas, pero también contienen grasas, que son esenciales para el organismo, pues forman parte de las membranas celulares y de diversos compuestos fundamentales. Las contenidas en las carnes son sobre todo grasas saturadas que, junto con las trans, se relacionan con el incremento del riesgo de padecer enfermedades circulatorias. Sin embargo, las llamadas grasas insaturadas, integrantes del aceite de oliva, el de girasol, o de los pescados, protegen al organismo frente a estos problemas de salud.

En cuanto al azúcar, es un alimento que proporciona energía, pero ningún nutriente esencial. La cantidad de azúcares incluidos en nuestra dieta habitual ha aumentado unas 30 veces con respecto al siglo pasado. Además, el estilo de vida de los países desarrollados está provocando un incremento de problemas relacionados con el sobrepeso. Estos factores inciden en el desarrollo de enfermedades crónicas como la diabetes que, junto a la obesidad, se han convertido en dos de los problemas de salud con mayor crecimiento entre la población de muchos países.

4. ACTIVIDADES

Investiga tu dieta
La Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC) propone una nueva pirámide de alimentación saludable para la población escolar, adolescente y juvenil en la que se indica, de manera gráfica, las recomendaciones de consumo de cada grupo de alimentos. Está disponible aquí.

En esta actividad se propone hacer una recogida de datos con las cantidades de los alimentos que consume el alumnado de la clase y contrastarlos con las recomendaciones que se indican en la pirámide de la alimentación. ¿Qué se debe mejorar? ¿Qué deficiencias hay? ¿Qué datos positivos hay? Para hacer una valoración más completa, conviene considerar los factores que se indican en la base de la pirámide.

Sal
La OMS aconseja 5 de gramos de sal al día, lo que equivale a una cucharadita. Es la cifra recomendada en la mayor parte de los países del mundo, incluida España. Se considera que de toda la sal que ingerimos al día, el 72 % procede de la incluida en los productos industriales, el 20 % de la que añadimos al cocinar, y sólo un 8 % de la presente de forma natural en los alimentos.
Seleccionar dos o tres alimentos envasados que el alumnado consuma habitualmente, por ejemplo galletas, cereales de desayuno, pan de molde, atún en conserva, tomate frito, y comprobar en la etiqueta el contenido de sal. Si indica la cantidad de sodio que tiene, hay que multiplicarla por 2,5. ¿Qué cantidad de sal aporta a la dieta cada ración de esos productos?

Somos agua
El agua es la sustancia más importante y la que más abunda en el organismo humano, de hecho, constituye entre el 60 y el 65% de nuestro cuerpo. A través de la respiración, la transpiración, el sudor, la orina y las heces perdemos litro y medio de agua a diario, cantidad que hay que reponer a través de los alimentos y las bebidas.

En esta actividad se propone revisar los hábitos diarios en lo que se refiere a la ingesta de agua y comprobar si el alumnado se hidrata adecuadamente, a través de las bebidas y alimentos ricos en agua. Servirá de ayuda la pirámide de la hidratación saludable que facilita la SENC en esta dirección.

Dieta atlántica
El estudio sobre la relación de la dieta y la mortalidad vinculada a ella deja a España en una buena posición, ya que se sitúa en el tercer puesto de los países con menos fallecimientos debido a los hábitos alimentarios. Las dietas mediterránea o la atlántica, características en nuestra población, contribuyen a estos buenos resultados.

Averiguar qué alimentos forman parte de la llamada dieta atlántica y hacer una puesta en común sobre si el alumnado los consume habitualmente. En la página de la Fundación Dieta Atlántica se puede encontrar información sobre este tema.

5. METODOLOGÍA

La propuesta es comenzar con la lectura de las noticias de las que parte este e-studio y hacer una puesta en común de las ideas principales en el aula. Las noticias relacionadas con la nutrición y su repercusión sobre la salud son frecuentes en los medios de comunicación y reflejan algunas de las tendencias que más preocupan a las autoridades sanitarias en muchas regiones del mundo.

Después se puede continuar con la realización de las actividades para indagar sobre las cuestiones expuestas en esas noticias y en los contenidos. Se trata de hacer una reflexión sobre la importancia sobre cómo nos alimentamos y su importancia para la salud.

6. RECURSOS

Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC). La página web de esta sociedad de referencia en nutrición publica información actualizada, guías y recomendaciones para una alimentación equilibrada y saludable.

– Fundación Dieta Atlántica. Promovida por la Universidad de Santiago de Compostela, divulga desde su web las características, recomendaciones y estudios científicos relacionados con la llamada dieta atlántica. También ofrece recursos on line, como una guía de los alimentos de temporada y recetas elaboradas con estos alimentos.

– Fundación Española del Corazón. En el sitio web de esta fundación se puede encontrar información y recomendaciones sobre la alimentación cardiosaludable con infografías y otros recursos gráficos que permiten comprender fácilmente los contenidos. Por ejemplo, el denominado plato saludable, un reparto equilibrado de los alimentos que deben componer la dieta diaria. Disponible en esta dirección.

También se pueden consultar fichas sencillas sobre los diferentes tipos de alimentos y de nutrientes, con sus propiedades, fuentes y recomendaciones de consumo.

– Museo Americano de Historia Natural. En su página web se encuentran recursos desarrollados para la exposición «Nuestra cocina global: alimentos, naturaleza y cultura», para explorar el camino de la comida desde que se produce, hasta los mercados, las cocinas y las mesas, y los aspectos culturales alrededor de ella. Propone, por ejemplo, un interactivo para descubrir como la biodiversidad proporciona numerosos ingredientes que se incorporan a los productos que consumimos a diario.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies