3. CONTENIDOS

 

¿Qué es la ciencia ciudadana?

La ciencia es, sin duda, el sistema más fiable que hemos inventado los seres humanos para avanzar en el conocimiento del mundo que nos rodea. Y la ciencia ciudadana es la implicación de la sociedad en la investigación y descubrimiento de nuevos hechos científicos. Un proyecto de ciencia ciudadana puede incluir a una persona o a millones, colaborando para lograr un objetivo común. Lo más habitual es que las personas participen en la recogida de datos, en su análisis o en el informe final de la investigación. 

Los temas en los que cada vez encontramos más ciencia ciudadana son diversos: ecología, astronomía, medicina, informática, estadística, psicología, genética, ingeniería… La colaboración masiva de ciudadanos surge cuando la ciencia realiza investigaciones a una escala continental o global. Así, a lo largo de varios años de investigación, se llega a descubrimientos que un científico por sí solo nunca hubiera logrado. 

“Ciencia amateur”, “Ciencia colaborativa”, “Ciencia voluntaria” o “Participación pública en la investigación científica” son otros nombres que se utilizan para referirse a la ciencia ciudadana.

 

¿Qué es un científico ciudadano?

Un científico ciudadano es una persona que contribuye voluntariamente con su tiempo, trabajo y recursos a una investigación, bien en colaboración con científicos profesionales, bien en solitario. Estas personas no necesitan tener una formación científica previa. 

Hoy, los científicos ciudadanos provienen de los más diversos lugares y cuentan con el apoyo de la comunidad científica. Como ejemplo, jugadores de videojuegos que ofrecen sus habilidades para analizar las estructuras de las proteínas con programas informáticos especialmente diseñados para esta investigación; una valiosa contribución a dar forma a los llamados ladrillos de la vida. Estudiantes que quieren experimentar fuera del aula. Jubilados, defensores del medioambiente, e incluso reclusos. Todos ellos son los científicos ciudadanos de hoy. 

La ciencia y la ciencia ciudadana tienen las mismas raíces históricas que las unen a aquellas personas que buscaban descubrir en su tiempo libre. Cuando la ciencia se convirtió en profesión, allá  por el 1800, las contribuciones de científicos no profesionales continuaron. Y ahora, una vez más, la profesión científica se une a la participación libre. Numerosos estudios recientes han demostrado que los datos recogidos por voluntarios son tan fiables como los recogidos por profesionales. En aquellas áreas de investigación más complejas, se han desarrollado nuevas técnicas estadísticas para asegurar la calidad de los datos, en particular en investigaciones con enormes cantidades de datos a tratar.

 

Lo cierto es que el número de estudios que se benefician de la ciencia ciudadana no deja de crecer con el tiempo. Y el espíritu de todos estos proyectos es que cualquier persona, en cualquier lugar, puede participar en una investigación científica que aportará datos y hechos con significado propio.

Compartir en Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir en WhatsApp

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies