C. PORTEIRO

Cuando la Guardia Civil entró la semana pasada en una gigantesca nave de Bétera (Valencia) no daba crédito: encontraron 1.090 ejemplares de animales disecados, 405 de especies protegidas y en peligro de extinción. Había tantos y tan raros que los veterinarios tuvieron que hacer pruebas de ADN para identificar algunos especies.

¿Por qué tenían oculta la colección?

En primer lugar porque, como apuntaron los agentes, no estaba registrada de forma oficial, lo que hace sospechar que se trata de piezas de contrabando, es decir, ilegales. Creen que la colección entera podría tener un valor de casi 30 millones de euros si se vendiese.

¿Qué animales protegidos había en la colección?

De todo tipo. Guepardos, leopardos, leones, linces, osos polares, panteras de las nieves, un rinoceronte blanco y animales extintos, como el Oryx dammah, o casi extintos, como el tigre de bengala. También encontraron unos 200 colmillos de marfil de elefantes y sillas fabricadas con piel de cocodrilo.

¿Es un delito tener animales disecados?

No. Está permitido si la persona notifica de dónde viene ese animal y acredita que es legal. Otra cosa es que el ejemplar en cuestión forme parte del catálogo de especies protegidas, con las que muchos tratan de hacer dinero. En ese caso, sería una infracción, que se castiga con multas de más de 30.000 euros, o incluso con cárcel. No obstante, hay gente que ha heredado animales protegidos disecados cuando aún era legal en España —dejó de serlo tras firmar en el año 1986 el Convenio sobre Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (Cites)—. En esos casos, se permite conservarlo si se acredita su origen legal. Para hacerlo, a veces es necesario que expertos taxidermistas —los que disecan animales para darles apariencia de que están vivos— acrediten la fecha en la que se trataron las piezas.

¿Y si se cazaron fuera de España?

No importa el origen del animal. Si está incluido en el catálogo de especies protegidas, no se puede introducir en España, a menos que se trate de una herencia o se demuestre que tendrá un uso científico.

¿Qué pasará ahora con ellos?

Los jueces tendrán que decidir qué hacen: si se donan a museos de ciencias naturales del país, para su exposición con fines científicos, o si se ceden a alguna organización para su conservación.

 

 

Pagar por cazar un animal en un safari todavía es posible

¿Qué te parece que en algunos países todavía de pueda pagar para cazar animales como leones o elefantes? En Zimbabue, Sudáfrica, Namibia, Botsuana o Tanzania es posible hacer un safari, y pagando dinero (entre 30.000 y 60.000 euros) puedes llevarte uno de esos grandes mamíferos como trofeo. De hecho, hay viveros que crían ejemplares solo para esta actividad.

España fue en el 2015 el país que más trofeos de caza (leones) importó de toda la Unión Europea (somos 27 países), según los datos del convenio Cites. Esto en plena crisis económica. Y es que siempre se ha asociado este tipo de caza a personas con una buena posición económica porque todo el proceso, desde el safari en sí hasta el transporte, las escopetas o incluso la exhibición de piezas exigen desembolsos muy grandes de dinero.

 

España vela por la protección de animales en peligro

El Convenio sobre Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (Cites) y las leyes europeas protegen a los animales en peligro, para evitar que la caza, aun siendo fuera de nuestro país, perjudique las poblaciones de leones, hipopótamos u osos polares, por ejemplo. ¿Significa eso que prohíbe la caza? No. Pero quien quiera traerse de vuelta el animal capturado necesitará pasar un examen y demostrar que no tiene efecto perjudicial sobre la población local, que repercute de forma positiva en la comunidad donde fue cazado (genera empleo y dinero) y que ayuda a conservar la especie. Este punto es polémico. Hay científicos que indican que, de no existir la caza controlada, la mano del hombre podría arrasar los hábitats para otros fines.

ACTIVIDAD BÁSICA

La sabana en clase

¿Qué sentís al ver la imagen que ilustra la noticia? A muchos nos provoca tristeza y desagrado la falta de vida que hay detrás de los ojos de esos guepardos, rinocerontes o leones. Vamos a intentar darle la vuelta a la fotografía. Coged vuestras pinturas y pensad en ellos cuando corrían libres. Entre todos, pintad un mural dando vida de nuevo a los animales de la imagen. Colgadlo en clase para transportaros a la sabana.

 


Las actividades de esta unidad están diseñadas por Cristina Porteiro.

Así destruimos el hábitat salvaje

¿Has visto alguna vez un tigre de Tasmania? En tal caso, lo más probable es que fuera a través de una imagen, porque el último ejemplar murió en 1936, poniendo fin a cuatro millones de años de existencia. Desapareció de Oceanía, su casa, por la caza indiscriminada de las personas y de las enfermedades que estas introdujeron al colonizar el territorio salvaje con sus perros.

Algo parecido ocurrió con el rinoceronte blanco del norte. Hoy solo quedan dos hembras. Sudán, el único macho que sobrevivió a décadas de furtivismo y comercio ilegal —sus cuernos se utilizaron como trofeos y material para rituales— murió en el 2018 sin descendencia. Otros primos suyos, como el rinoceronte de Java, están en peligro crítico de extinción. La única noticia positiva es que países como Indonesia, India o Nepal se están tomando muy en serio la necesidad de preservar las especies y eso ha hecho que no corran la misma suerte. Lo mismo ocurre con el lince ibérico, el felino más amenazado del mundo. Estuvo a punto de extinguirse en el año 2002, pero ha ido recuperando su población en España.

La caza no es la única actividad responsable de que dos de cada tres animales salvajes hayan desaparecido del planeta en menos de 50 años, según la organización WWF. La agricultura intensiva, que necesita grandes superficies desarboladas, y los incendios que produce la quema de rastrojos y árboles van reduciendo el espacio salvaje de animales como los koalas, hoy en peligro. Su población en Australia, dañada también por la deforestación, se redujo un 30 % ¡en solo tres años!

El cambio climático, acelerado por la actividad industrial, también influye. Las sequías están dificultando la alimentación de los animales. El aumento de la temperatura está derritiendo los polos, cambiando la densidad del agua y provocando cambios en las corrientes que transportan nutrientes. Los animales están desorientados. Un ejemplo son los osos polares, que al salir en busca de presas se encuentran con que el hielo de alrededor de sus casas se ha derretido, llevándose sus presas. Eso les hace pasar hambre y hasta morir.

 

Las mascotas exóticas pueden suponer una amenaza para otros animales

Es paradójico, pero el 70 % de la agricultura mundial depende de la actividad de las abejas, esos pequeños insectos que estamos esquilmando, entre otras cosas, con los pesticidas. Puede que sea el animal más importante de la cadena. Si se extinguen, se acabará la polinización de las plantas y muchas desaparecerán, provocando hambrunas. Sus enemigos, además de los pesticidas, son especies invasoras como la avispa asiática. La Vespa velutina llegó a Europa en el 2004 en un barco carguero procedente de China. Desde entonces se ha propagado a gran velocidad por el continente, y ataca a las abejas. Las especies invasoras se extienden muy fácilmente porque suelen carecer de depredadores.

La moda de las mascotas exóticas (tortugas, pitones reales, cerdos vietnamitas o erizos pigmeos) o el deseo de explotar ciertas especies de fuera con fines comerciales, como la carpa o la perca de río, puede tener graves repercusiones en nuestro entorno natural, porque pueden invadir el ecosistema, reduciendo el espacio para las especies autóctonas. Las invasoras son el segundo factor principal de la pérdida de biodiversidad a nivel mundial. Y también suponen una amenaza para nuestro día a día. El mejillón cebra, por ejemplo, vino del mar Negro y coloniza muchos ríos de España, obstruyendo tuberías e infraestructuras de abastecimiento de agua.

ACTIVIDAD MEDIA

Catálogo de invasores

¿Has probado el wakame? Esta deliciosa alga se ha puesto muy de moda. Has de saber que está incluida en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras. Descubre qué sorpresas depara la lista. Una pista: los adorables erizos son sospechosos…

ENTENDER

La vida en cautiverio de especies extintas

Hay especies extintas en el medio salvaje que se conservan en cautividad, como el tigre del sur de China. En algunos casos, el cautiverio sirvió para recuperar especies como el órix de Arabia, el turón patinegro o el cóndor californiano.

¿Por qué en otros casos no ha funcionado? Repoblar el medio silvestre con animales criados en cautividad es muy difícil. Los animales adquieren las habilidades para sobrevivir en un determinado entorno en los primeros compases de su vida. La adaptación es compleja. También porque persisten las amenazas que los empujaron a la extinción.

Existen multitud de programas para la conservación de especies en espacios abiertos, protegidos y acondicionados, muy diferentes de los zoos tradicionales. ¿Crees que es positivo? Varios países africanos optaron por cambiar el turismo de caza por el turismo fotográfico. ¿Lo consideras más beneficioso? ¿Qué tiene de positivo y de negativo?

ACTIVIDAD AVANZADA

La caza, un debate abierto

Los cazadores alegan que, sin su actividad, muchas especies ya no seguirían vivas, porque el ser humano habría destruido sus hábitats para levantar plantaciones o ciudades. ¿Crees que tienen razón? Reflexionad sobre los argumentos de cada parte y organizad en clase un debate.

PROFUNDIZAR

La caza: ¿una actividad necesaria para controlar las poblaciones o un negocio a desterrar?

La caza ha generado en los últimos años mucha controversia. Hay quienes la defienden con el argumento de que ayuda a controlar las poblaciones de animales como jabalíes o lobos —que ahora no se pueden capturar—. Quienes se oponen, incluidas las organizaciones ecologistas, sostienen que es cruel e innecesaria.

El biólogo Miguel Delibes de Castro —hijo del escritor y cazador Miguel Delibes y exdirector de la estación biológica de Doñana— se pronunció en contra de atacar a los ecologistas y del modelo actual de la caza en una entrevista en El País. Decía que se había convertido en «una actividad de negocio». ¿A qué se refiere? «Si soltáis las perdices para matarlas luego, eso no tiene nada que ver con la conservación de la naturaleza. Eso lo podéis hacer en el estadio Santiago Bernabéu», dijo.

¿Cazar para comer o cazar por ocio? Hoy no es necesario empuñar una escopeta para salir a por alimento. Existen granjas donde se crían los animales de los que nos alimentamos. Entonces ¿por qué existen todavía cazadores? Algunas personas lo ven como una actividad social y lúdica, y tradicional en su entorno.

Una foto del rey emérito, Juan Carlos I, junto a un elefante muerto en Botsuana —cuenta con una población de 150.000 ejemplares— provocó un terremoto en España hace diez años. Se supo que había participado en una cacería organizada. La gente llega a pagar allí hasta 40.000 euros por un elefante.

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