VALOR CIUDADANO 6: IGUALDAD /

UNIDAD 2: IGUALDAD Y DIFERENCIAS

INTRODUCCIÓN

Todos los alumnos, por ejemplo, tienen derecho a aprender y disponer de recursos suficientes para su educación (igualdad) pero cada uno lo puede hacer de forma distinta (diferencia), sea cual fuere su origen, su idioma, sus ideas, su posición social, su raza, su religión, su sexo (diferencias).

Y así en todos los derechos, tal como estudiamos anteriormente al hacer referencia a los 30 artículos de la Declaración Universal de Derechos Humanos: vida, libertad, seguridad, justicia, honra, vida privada, familia, residencia, asilo, nacionalidad, propiedad, pensamiento, religión, opinión, asociación, trabajo, representación, educación, salud, descanso, cultura, y otros que puedes repasar aquí.

Todos somos <iguales> ante esos derechos, pero cada uno puede disfrutar de ellos de forma distinta, con tal de que, en todo caso, se respeten claramente los derechos de los demás.

Es lo que llamamos <diferencias> y que en la Declaración Universal y la Constitución Española aparecen, entre otros, con estos títulos: idioma, nacimiento, opinión, persona, posición, raza, religión, sexo.

Pues bien, la propuesta de esta Unidad 2 es aclarar que, sean cuales fueren estas diferencias, todas las personas son iguales ante los derechos citados en esos documentos fundamentales.

1. LA NOTICIA

Cuentan que el periódico The Washintong Post propuso en enero del 2007 al violinista Joshua Bell, considerado tal vez el mejor del mundo, hacer un experimento:

<Te colocas en el hall de la estación de L´Enfant del metro de Nueva York e interpretas con tu Stradivarius, que le había costado cuatro millones de dólares, durante 43 minutos, piezas de Bach y Schubert. Seguro que en poco tiempo habrás logrado muchos dólares y decenas de personas se detendrán para escucharte>.

-Pero la realidad es que sólo logró que una persona se detuviese un poco más que el resto porque reconoció quien era. También, algún niño, dicen, era arrastrado por sus padres cuando se quedaba mirándole hacia atrás, entusiasmado por lo que oía.

-<Nadie aplaudió, y eso me dolíó mucho, dijo después Joshua>. En la gorra, al fin del concierto, había sólo 30 dólares.

No a los estereotipos previos

A veces, la diferencia, la envoltura externa, la situación que nos rodea puede más que la realidad: nos dejamos llevar más por lo que parece que por lo que es. Tenemos el estereotipo de que un violinista que toca en una estación de metro lo hace, generalmente, sólo por necesidad; y porque, tal vez, no tiene oportunidad de subirse a un escenario. En consecuencia, no nos fijamos en el valor y la calidad de la persona sino en su envoltura o situación externa.

-¿Buscamos algunos ejemplos de noticias en donde se puede dar esto de que la <diferencia externa> nos puede llevar a que olvidemos que la <dignidad de la persona> es la que hace que todos seamos iguales ante los derechos humanos fundamentales?

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