INTRODUCCIÓN

Cada año, entre abril y mayo, cuando la primavera ya ha estallado en todo su esplendor, muchas familias de los países anglosajones dedican una o varias mañanas a disfrutar de uno de los más hermosos espectáculos sonoros de la naturaleza, algo que allí llaman el Morning Chorus. Es decir, el Coro de la mañana.

Hace falta, claro, que la previsión meteorológica sea muy buena. Lo primero que hacen es madrugar. Se levantan, desayunan y salen de sus hogares mucho antes de que aparezca el sol. Algunos de ellos llevan consigo sillas y termos con leche o cacao, y algún pastel, para tomar un segundo desayuno. Entonces se dirigen a su bosque o campiña favoritos, y se instalan en un rincón que han seleccionado días antes. Hablan en voz baja, como quien entra en una sala de conciertos en la que los músicos ya se han sentado y afinan sus instrumentos. La función va a comenzar. No hay director.

Poco antes del alba se escuchan los primeros compases. Probablemente la voz de un petirrojo. A ella se unen poco a poco carboneros, herrerillos, mirlos, zorzales y currucas. Porque este coro está formado por pájaros.

La sensación de asistir a cómo el día se despierta lleno de música es una de las más intensas y hermosas que nos deparan nuestros paisajes en estas fechas. A medida que más y más voces de aves se van incorporando a la sinfonía, la luz del sol va penetrando en los paisajes para revelar los colores, brillos y texturas de infinidad de flores, árboles, rocas, riachuelos, musgos o líquenes. No hay nada comparable.

Entonces, de repente, canta el cuco. Es la suya una llamada muy especial. Inconfundible. Sabemos que sólo la emite durante unas pocas semanas al año. Y que hasta dentro de doce meses no volveremos a escucharlo. Mientras lo oigamos, será primavera. Luego, ya no lo será tanto, e irá llegando poco a poco el verano. Quizás por representar como ningún otro ave el paso del tiempo fue elegido por los relojeros suizos para salir de esos famosos relojes de pared anunciando cada hora. Cú-cu.

Parece querer decirnos: ¡aprovechad y disfrutad el tiempo, que pasa muy deprisa!

1. LA NOTICIA

La Voz de Galicia / sábado 16 de marzo del 2013 / SOCIEDAD

Un niño registra en Touro la llegada del cuco a Galicia

Se ayudó de la sabiduría popular de su abuela Lourdes

La mañana del pasado 7 de marzo, un día después de que el suplemento La Voz de la Escuela invitase a los escolares gallegos a estar vigilantes por la previsible llegada del cuco a Galicia, un niño de 10 años, Raúl Castro Fijó, vecino de Touro, a veinte kilómetros de Santiago, localizó gracias a la sabiduría popular de su abuela Lourdes a este pájaro cuya llegada se considera el preludio de la primavera.

El niño reconoció enseguida el ave migratoria y así se lo contó a su profesora del colegio Antonio Orza de Boqueixón. El año pasado, el primer canto del cuco se registró el 10 de marzo.

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